El presidente del Congreso, Patxi López, ha anunciado este lunes tras reunirse con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que el pleno del Congreso en el que éste se someterá a su debate de investidura tendrá lugar el próximo 2 de marzo. La primera votación estaría así prevista para el jueves tres de marzo, fecha a partir de la cual empezará a contar el plazo de dos meses que contempla la Constitución para investir al nuevo presidente de Gobierno. De no conseguirlo en ese tiempo, se disolverían automáticamente las Cortes y se convocarían nuevas elecciones que, aplicando la normativa electoral, se celebrarían el 26 de junio, 54 días después de la disolución de las Cortes.

Para que Sánchez sea investido jefe del Ejecutivo al día siguiente del debate en primera votación necesita mayoría absoluta. De no lograrlo, tendrá que celebrarse otra votación 48 horas después, el sábado 5 de marzo, en la que le bastaría mayoría simple (más votos a favor que en contra), donde entrarán en juego las abstenciones que puedan producirse.

El dos de marzo se cumple exactamente un mes Si Sánchez no lograse el respaldo del Congreso en segunda votación, de nuevo sería una situación inédita en la actual democracia. El contenido del artículo 99 de la Constitución no impide al Rey abrir una nueva serie de consultas, pero tampoco le obliga a hacerlo. Sería quizá el momento del líder del PP, Mariano Rajoy, que ya declinó en un primer momento la oferta del rey para intetnar formar Gobierno, aunque esto también es una absoluta incógnita.

López ha afirmado que con la fecha del 2 de marzo ha tratado de combinar la necesidad de fijar un día para el debate de investidura y, al mismo tiempo, dar plazo para negociar al candidato designado por Felipe VI para intentar formar Gobierno. "El dos de marzo se cumple exactamente un mes", ha dicho López.

Una semana clave

Después de entrevistarse con el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, el pasado viernes, Sánchez expresó su confianza en poder cerrar un acuerdo de Gobierno a finales de este mes con partidos como Podemos y Ciudadanos, de forma que la investidura pudiera celebrarse en los primeros días de marzo. Rajoy recibió en primer lugar por parte del rey el encargo de intentar formar Gobierno, pero declinó la oferta porque, segun explicó, no tenía "los apoyos suficientes".

Sánchez, por su parte, que se encuentra inmerso en intensas negociaciones para tratar de lograr los apoyos necesarios, inicia este lunes una nueva semana de contactos que puede ser clave para la formación de nuevo Gobierno.

Nada más conocer la fecha anunciada por López, Mariano Rajoy, ha advertido desde su cuenta de Twitter de que "una cosa es la investidura y otra poder gobernar". "En el @PPopular trabajamos por el interés general de los españoles", reza el mensaje enviado desde la cuenta de Rajoy en la citada red social.