Marco Tejeiro admite que todos los empleados de Aizoon menos dos eran "ficticios"

Marco Antonio Tejeiro, a su llegada a la Audiencia Provincial de Palma.
Marco Antonio Tejeiro, a su llegada a la Audiencia Provincial de Palma.
EFE

El excontable del Instituto Nóos, Marco Antonio Tejeiro, ha admitido que Aizoon —de la que eran copropietarios la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin— contrató a empleados ficticios. De acuerdo con su alegato, uno de los 17 encausados en el juicio que ha sentado en el banquillo a los exduques de Palma, durante su etapa como contable llevó a cabo la tramitación de las altas y las bajas en la Seguridad Social de personas que no prestaban servicios con el objetivo de aumentar los gastos deducibles así como la disminución de la base imponible del Impuesto de Sociedades.

A la pregunta del fiscal Pedro Horrach para conocer con exactitud cuántos trabajadores reales tuvo la empresa desde 2009 a 2011, Tejeiro —que colabora con la Fiscalía como arrepentido— ha asegurado que "sólo dos. Todos los demás son ficticios". Así lo ha reconocido en la quinta vista oral del juicio por el caso Nóos después de que su declaración del jueves, cuando cargó diversos delitos a su cuñado Diego Torres y su socio Urdangarin, se viera interrumpida tras cuatro horas de interrogatorio.

Además de empleados ficticios —entre ellos tres sobrinos del exduque—, Aizoon tenía en nómina a varios empleados domésticos del matrimonio del barrio barcelonés de Pedralbes e incluso a trabajadoras del hogar de la secretaria Julita Cuquerella.

La incorporación de falsos empleados tenía como propósito que la empresa Aizoon obtuviera beneficios fiscales por el volumen de trabajadores que acumulaba, según sospecha Horrach y ha ratificado el arrepentido. Llegaron a contratar, de acuerdo con su alegato, a madres de familia numerosa para conseguir deducciones fiscales extra y justificaron como "teletrabajo" la incorporación de personas que vivían fuera de Barcelona, donde la empresa que compartían al 50% Urdangarin y la infanta tenía su sede social en la residencia familiar de los duques.

Sobre las irregularidades cometidas en las nóminas y las facturas con las que Horrach pretende demostrar que hubo delito fiscal, el encausado ha respondido: "Me dijeron que no había que justificar gastos".

Marco Tejeiro, que tiene un acuerdo con la Fiscalía para rebajar a dos años de cárcel su petición de pena a cambio de colaboración, ha admitido, además, que durante su etapa como contable repartía los ingresos entre las empresas de Diego Torres siguiendo sus directrices: "[La orden] me la daría Diego Torres, consensuada con el señor Urdangarin".

En este sentido ha comentado que Urdangarin y Torres crearon un entramado empresarial para cargar facturas al Instituto Nóos y repartirse así los beneficios que obtenía: "El Instituto Nóos era el que facturaba hacia fuera, el que recibía los ingresos". Las facturas muestran que "las cantidades" cargadas al instituto "son redondas", de manera que prácticamente se equilibran los pagos que recibe Aizoon y los que percibe Torre a través de las empresas de las que es titular. "Respondían a la distribución de beneficios que ellos se atribuían, no a lo que pusiera la factura en concreto".

Sobre los gastos de vivienda de Urdangarin, Tejeiro ha asegurado que "una parte de la vivienda particular se la alquiló a Aizoon, ahí tenía su despacho" y que las empresas de Torres y Urdangarin "van al 50% de los beneficios" del Instituto Nóos.

"¿Era una forma de ennegrecer el dinero?", le preguntó el fiscal al acusado, que respondió "sí" y que ha aceptado emitir cheques al portador para el pago de las nóminas simuladas. Para ello, extraía el dinero del banco y se lo entregaba en sobres a Torres, su cuñado y titular de la mayoría de esas empresas, y a su socio en el Instituto Nóos, Urdangarin.

Tejeiro admite haber falseado certificados

En la vista del jueves, el excontable ya confesó haber falseado varios certificados —como los relacionados con los Juegos Europeos— enviados a instituciones públicas —la Generalitat Valenciana— y que en los contratos que firmaba el Instituto "no había que justificar ningún gasto". En el interrogatorio, cargó diversos delitos sobre su cuñado, Diego Torres, y el socio de éste en el Instituto, Urdangarin.

Con el ex duque de Palma y la infanta Cristina son 17 los encausados en este juicio después de que Manos Limpias retirara la acusación que pesaba sobre Miguel Tejeiro y así lograra la absolución por parte de la Audiencia de Palma.

Las declaraciones de los diecisiete acusados están previstas de martes a viernes hasta el 26 de febrero. A continuación, a partir del 8 de marzo, comparecerán los testigos, más de 350.

Tejeiro, además, ha ratificado que la Casa Real instó a Iñaki Urdangarin a abandonar los negocios "con todo el lío que había habido con Nóos", en relación a las actividades presuntamente irregulares que estaba desplegando el Instituto con las Administraciones públicas y que "habían ido saliendo en prensa".

Tal y como ha puesto de manifiesto a preguntas del fiscal anticorrupción Pedro Horrach, a quien ha explicado que el exsocio de Urdangarin, Diego Torres, fue quien le dijo que "un abogado de la Casa del Rey le comunicó [al exduque] que no podía ser". "¿Qué no podía ser?", le ha inquirido Horrach, a lo que el acusado ha respondido: "No quería que estuviera vinculado a ello con todo el lío que había habido".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento