El Ejército de Nepal tomó las calles de Katmandú y puso bajo arresto domiciliario al primer ministro, Sher Bhadur Deuba, y a otros líderes políticos. Gyanendra acusó al Gobierno de haber fracasado en su labor de controlar a la guerrilla maoísta, que ha provocado 11.000 muertes desde 1996, y de no haber sabido preparar unas elecciones antes de abril. Gyanendra llegó al trono tras la matanza de la familia real en 2001 por el príncipe heredero, Dipendra, quien después se suicidó. El 2 de junio, el rey repuso en el cargo a Deuba, al que destituyó en octubre de 2002, cuando disolvió el Parlamento por «ineptitud» y «corrupción», lo que originó una larga crisis política.