El recientemente investido rector de la Universidad de Sevilla (US), Miguel Ángel Castro, se ha mostrado partidario de que la Junta de Andalucía recupere el Plan Plurianual de infraestructuras como procedimiento más factible para que tanto la Hispalense como el resto de universidades andaluzas puedan acometer sus actuaciones más prioritarias en este ámbito, así como cronogramas de pago "realizables" en lo tocante a las cantidades que la administración debe abonar.

Así lo ha indicado Castro en un almuerzo informativo en el restaurante 'La Raza', cuestionado por la situación del proyecto de nueva obra para la Escuela Politécnica de Ingeniería, una de las instalaciones más perentorias de la Hispalense y para la cual la institución ofrece la alternativa de que el Ejecutivo autonómico autorice a las sedes académicas a llevar a cabo las actuaciones necesarias dentro de la normativa —en este caso, la venta de los suelos recalificados, con uso residencial, de la actual sede de la Politécnica en la calle Niebla de la barriada de Los Remedios de la capital hispalense— para cada universidad.

"Ojalá no haya que venderlos", ha querido resaltar el rector, apuntando a una "reflexión" de la Junta y el establecimiento de un plan general de inversiones, al cual las universidades de la comunidad aporten sus intervenciones urgentes, como la opción más deseable. Para hablar sobre estos temas, tiene pendiente una entrevista con la consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero.

Castro, que ha comenzado su intervención con el recuerdo a la figura del recientemente fallecido Ignacio Ugalde —docente de la Universidad de Sevilla que fuera primer Defensor Universitario y vicerrector de Estudiantes—, también se ha referido a otros casos de infraestructuras, citando la Facultad de Farmacia como una de las necesidades más destacables o explicando que la institución está a expensas de la respuesta de la administración regional a las apelaciones de la US respecto del expediente en el que se solicita la devolución de la subvención de 16,4 millones otorgados para la construcción de la Biblioteca del Prado por entender que no se habían cumplido los requisitos finalistas.

A este respecto, ha recordado la argumentación de la Hispalense, según la cual, en primer lugar, no procede la reclamación por cuestión de plazos, y en segundo, que la universidad sí ha utilizado estos fondos para los fines que se habían establecido. El rector, a este respecto, no ha descartado la judicialización del asunto si la resolución es desfavorable a los intereses de la sede.

Reflexión "profunda" sobre la elección del rector

Castro ha analizado el asunto de las infraestructuras tan detalladamente como otros de actualidad en la comunidad universitaria de la Hispalense. Tal es el caso del debate para la modificación del sistema de elección del rector, que deberá tratarse en Claustro, cuya Mesa se ha convocado este próximo lunes al orden de ir impulsando el calendario de sesiones.

El rector, que "deliberadamente" no se ha pronunciado en campaña sobre su opinión personal al respecto en tanto que su concepción del cargo implica la de una figura que "intente buscar siempre el máximo grado de consenso y sirva para unir", sí ha expuesto —en una línea similar a la de su antecesor y actual consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano— que, frente a las reformas promovidas por el Estado hace poco para implantar una reforma universitaria en la cual los rectores acaben siendo elegidos por los poderes fácticos, lo que ha tachado de "gran amenaza", él elige un modelo de gobernanza en el cual se respete la autonomía universitaria.

Con la premisa de un debate "profundo" para abordar este asunto, Castro ha recordado que la US fue "pionera" en aprovechar la modificación de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) para volver al modelo establecido anteriormente para todos por la Ley de Regulación Universitaria (LRU) y fijar de nuevo en el Claustro la designación del rector, algo que se justificó en la "recuperación de la autonomía perdida", aunque ello no vino acompañado de la prevista "cascada" de decisiones similares en las universidades españolas.

Por ello, y desgranando las ventajas e inconvenientes de cada modelo —el academicismo y la rendición de cuentas del actual modelo de la US, frente a la participación de toda la comunidad del sufragio universal—, ha incidido en impulsar una reflexión "profunda" sobre un debate que, en todo caso, considera también debería extrapolarse a figuras como los decanos o directores de departamento.

Por otro lado, Castro —que se define como continuista en cuanto a su equipo de gobierno y la "admiración" hacia sus antecesores, pero sin que ello signifique que "el siguiente paso esté marcado"— ha saludado la marcha de Ramírez de Arellano a la Junta, al habérsele dado las competencias de la educación superior andaluza a un universitario "con un profundo conocimiento del sistema", y ha querido dar su lugar a las Humanidades respecto a una hipotética percepción social de preponderancia de las Ciencias —el departamento de Transferencia Tecnológica ya no lleva este adjetivo en el nuevo organigrama—, recordando que la investigación no debe únicamente restringirse a las ramas científico-técnicas.

"puente" entre investigación y sector productivo

En este sentido, el rector de la Hispalense ha apuntado la conveniencia de que la Junta trabaje en el "puente" entre la investigación y el sector productivo, creando una plataforma mejor que la actual para transmitir información y recuperar la "confianza" de los inversores. A su vez, la propia universidad debe formar a sus alumnos en el emprendimiento.

También se ha pronunciado sobre una posible falta de agilidad de la universidad para adaptarse a las demandas del mercado. Al respecto, ha afirmado que el mundo cambia "vertiginosamente" y que se encuentra "razonablemente orgulloso" del sistema universitario público andaluz y español.

Castro, por otra parte, ha anunciado la creación de un grupo de trabajo a nivel regional para buscar un acuerdo global en cuanto a la implantación del modelo '4+1' o '3+2' —la condición 'sine qua non' es que se acabe confluyendo en el precio de Grado y Máster—, aunque es partidario de que no exista un único modelo y sí una aplicación adaptada a las necesidades de cada carrera, con una reevaluación del mapa de titulaciones existentes para que no se incurra en duplicaciones y se promuevan especialidades necesarias.

El estudio de las ayudas existentes para estudiantes —no se modificarán con carácter general las partidas para becas propias de la US, ni al alza ni a la baja— y de su implementación por medio de una publicidad adecuada, sin que para el rector, no obstante, sea becar el papel principal de la universidad, y la presentación de un proyecto "creíble" del pago por parte de la Junta de la deuda, que fluctúa entre los 80 y los 100 millones, son otros de los asuntos tocados por Castro.

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