'Miró y el objeto'
Obra 'Cuadre-objet' ('Cuadro-objeto') de Joan Miró, realizada en 1972 y perteneciente a la exposición 'Miró y el objeto', hasta el 22 de mayo en el Caixaforum de Madrid. CAIXAFORUM

El espacio CaixaForum de Madrid (Prado, 36) acoge, desde el 10 de febrero y hasta el próximo 22 de mayo, la exposición Miró y el objeto, que intenta arrojar luz sobre la manera de entender el arte del pintor catalán.

La exposición aporta un nuevo vistazo sobre el artista, enfocada en como utilizaba objetos como base del arte"

Organizada por la Fundació Joan Miró y comisariada por William Jeffet (jefe de exposiciones del Salvador Dalí Museum de Florida), la muestra gira en torno al concepto del objeto para el autor y su evolución a lo largo de su dilatada carrera.

"La exposición aporta un nuevo vistazo sobre el artista, enfocado en como él utilizaba objetos como base del arte y como inspiración poética", asegura Jeffet.

Joan Miró (Barcelona, 1893 - Palma de Mallorca, 1983) comenzó su investigación en torno a los objetos mucho antes de que en los años 20 marchara a París y se relacionara con el movimiento surrealista. Entre sus viajes a Mallorca y su estancia en Barcelona, el polifacético artista coleccionaba objetos de todo tipo: "Populares, encontrados, postales... Él los colocó como forma de inspiración en todos los talleres en los que estuvo", destaca el comisario.

El deseo de "matar la pintura"

Entre las 109 obras que se pueden ver en las salas del CaixaForum destacan dos bodegones que Miró pintó en los años 20 (prestados por el Museo de Arte Moderno de Nueva York -MoMA-), que precedieron a la etapa en la que se desarrolló su faceta de ensamblajes y collages en dos y tres dimensiones.

"Atacó el concepto tradicional de la pintura, hablando de 'antipintura' y expresando su deseo de matarla", recuerda Jeffet. "Ha hecho cuadros muy extraños, era muy rupturista".

El montaje de Miró y el objeto ha resultado muy complejo, ya que muchas de las piezas que se exhiben son muy frágiles y vienen de muy diversas partes del mundo (Suiza, Estocolmo, Los Ángeles...), allá donde el arte de Miró es admirado y venerado por muchos.