El presidente de la federación gallega de cofradías y patrón mayor de Porto do Son (A Coruña), Tomás Fajardo, se somete este sábado a una cuestión de confianza, al pedir los pósitos de Pontevedra su dimisión, pero advierte de que no piensa dimitir, y que solo abandonará si la mayoría cualificada de tres quintos así lo solicita.

"Si una mayoría cualificada considera que debo marcharme, evidentemente, ese mismo día presentaré mi dimisión y me iré con la cabeza muy alta", ha destacado, en una entrevista a la Radio Galega, en la que, con todo, ha apuntado que lo haría "un poco descontento por no haber podido conseguir o luchar como en un principio" pensó que podría.

La cuestión de confianza se deriva de la crisis que causó en el seno de la federación de cofradías el conflicto de la flota del cerco, enfrentada a raíz del reparto de cuotas en dos grupos, uno mayoritario en número de buques (Acerga) y el otro más reducido (y que recientemente se constituyeron como Cerqueiros Galegos).

Al respecto, Fajardo ha avisado de que él no es "el problema" y ha advertido de que si se va, "otro vendrá pero no vendrá a resolver los problemas" existentes, que ha extendido más allá del cerco, a "todo el sector pesquero". "Los problemas vienen de cuando España entró en la Unión Europea. Ahí fue donde sacrificamos a los sectores productivos", ha expuesto.

"No pienso dimitir, siempre que la asamblea no lo considere con la mayoría cualificada. No lo hice tan estrepitosamente mal como para que en un año y tres meses que llevo en el cargo ya se pida mi dimisión, aunque sé que se cometieron errores", ha sostenido.

Al respecto del error, ha apuntado al de "posponer un acuerdo que adoptó la asamblea sobre el cerco en una reunión al día siguiente (en la Xunta)". "Como todo estaba transcurriendo de una forma tensa, con las diferencias entre Cerqueiros y Acerga, una vez que hubo un acercamiento, consideré que el acuerdo que habíamos adoptado el día anterior era más una cuestión de gestión, no una clave de reparto", ha dicho al respecto.

Además, sobre el hecho de que, siendo presidente de la federación, no acudiese a la acampada de los cerqueros de Acerga ante el edificio de la Xunta, Fajardo ha defendido no ir "a donde no" le invitan.

Pero ha insistido en que "no es el momento de dividirse más, sino de unirse". "Nuestro problema no está en Galicia, la división sí. Nuestro problema está en Europa, y no solo para el cerco, sino también para la volanta, para la raya... La situación es mala en todos los sectores", ha ahondado.

Asimismo, ha replicado a las acusaciones de estar próximo al PP y a la Xunta: "Llevo casi 16 años como patrón mayor de Porto do Son. Siempre caracterizó mi gestión mantenerme lejos de la política. Y siempre voy a tener abierta la puerta a la conselleira o al conselleiro, sea del partido que sea", ha sostenido.

No obstante, en el caso del cerco, ha interpretado que "la Xunta igual se equivocó", ya que "podía haberse unido al sector, como en otras comunidades autónomas". "La desunión no le interesa a ningún gobierno", ha incidido.

"Nosotros nos enfrentamos a la consellería cuando teníamos que tenerla como aliada. Tenemos que unirnos. Si en vez de unirnos, lo que provocamos es una dimisión, mal vamos", ha abundado.

Ley de acuicultura

Por otra parte, acerca de la ley de acuicultura, ha recordado que la federación se pronunció en contra del anteproyecto, cuya tramitación ha paralizado la Xunta ante el malestar en el conjunto del sector.

"La consellería hizo mal las cosas. Empezó la casa por el tejado y había que empezar por la base, por la cementación", ha justificado Fajardo su rechazo del texto.

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