Un joven italiano de 28 años llamado Alberto Zabbialini huyó de su casa en Muscoline (Norte) y pasó tres meses viviendo en los bosques al creer que sufría una grave enfermedad infecciosa. Había dado un falso positivo en una prueba médica, lo que le llevó a desaparecer el pasado 13 de mayo, tras hacer una llamada a sus padres por el teléfono móvil para pedirles que cuidaran de su novia.

En realidad Zabbialini estaba sano, lo que generó toda una campaña de búsqueda y llamamientos en televisión para decirle que se trataba de un error. El regreso del joven a su casa se produjo en la noche del domingo pasado y fue confirmado este lunes por el alcalde de Muscoline, Albino Zabbialini.

Diez kilos menos

Zabbialini, en una breve comparecencia ante los periodistas, relató que pasó sus tres meses de desaparición en los bosques, de los que regresó con diez kilos menos, pero aseguró que "ahora todo va bien".

El joven relató que sólo recientemente decidió entrar en un cibercafé de la ciudad de Génova (noroeste) para hacer una búsqueda con su nombre en internet, donde descubrió la verdad: que de su caso se había hablado muchísimo y que no estaba enfermo. Entonces llamó a su casa para estar seguro de lo que se decía de él y citó a sus padres en la estación de Milán para que fueran a buscarle ayer.

Hasta el portero del Juventus pidió al joven por televisión que regresara a casa
La desaparición de Zabbialini dio paso a una gran operación de búsqueda, en la que participaron hasta espeleólogos, para inspeccionar los bosques y las cuevas de la zona, mientras su familia lanzaba llamamientos a su hijo para que regresara.

Los medios de comunicación dieron también espacio al médico de la familia quien le decía que los resultados de los análisis estaban equivocados y hasta el portero del Juventus, Gigi Buffon, del que el joven es seguidor, le pidió que regresara a su casa.