Javier Bardem y Penélope Cruz
Javier Bardem y Penélope Cruz, con un precioso diseño Versace atelier, posaron juntos en el photocall antes de la gala de los Goya. JORGE PARÍS

Hace veinticinco años, Penélope Cruz era una adolescente madrileña —de Alcobendas— enamorada del cine que soñaba con trabajar con Pedro Almodóvar, una joven que se inició en el ballet clásico en el Conservatorio Nacional de Madrid, que continuó sus estudios de danza en Nueva York y que, en cuanto pudo, se lanzó a la jungla de los castings de cine y televisión.

Hoy, a sus 41 años, ella es Pe, estrella de Hollywood, chica Woody Allen, actriz de Oscar, esposa de Javier Bardem, intérprete que ahora se estrena en la comedia absurda con Zoolander Nº2 y que, al mismo tiempo, protesta por la escasa investigación sobre el cáncer infantil a través del documental Uno entre cien mil, su primer trabajo como directora.

Entre esos dos puntos de su vida han transcurrido infinidad de acontecimientos, decenas de trabajos y no pocos romances que han dado inacabable material para revistas y programas del corazón.

Su primera oportunidad no podía haber sido mejor. En 1989, Penélope Cruz fue elegida entre doscientas candidatas para protagonizar el videoclip de La fuerza del destino, de Mecano, uno de los grupos más exitosos del momento. Además, este trabajo sentó un precedente sentimental: la joven inició un romance con Nacho Cano, la primera de muchas relaciones establecidas con compañeros de trabajo.

Penélope Cruz fue elegida entre 200 candidatas para protagonizar el vídeo de 'La fuerza del destino', de Mecano

Sin embargo, su salto a la fama le llegó en 1990 como presentadora del programa juvenil La quinta marcha, de Telecinco, un espacio musical que permitió que Pe y Jesús Vázquez se convirtieran en rostros conocidos de la pequeña pantalla.

Su estreno en el cine coincidió también con el comienzo de la década. Fue en El laberinto griego, de Rafael Alcázar, aunque el verdadero triunfo le llegó un par de años después, en 1992, con Jamón, jamón, de Bigas Luna. El tono erótico de la película convirtió a Penélope Cruz en una sex symbol a punto de cumplir los 18 años.

Además, el filme resultó en cierto modo premonitorio. Por un lado, le granjeó una nominación a los Goya. Era la primera de ocho, tres de las cuales acabaron convirtiéndose en premio. Por otro lado, su compañero de reparto en aquel primer gran trabajo, Javier Bardem, estaba destinado a convertirse —muchos años después y en circunstancias bien diferentes— en su esposo y padre de sus hijos.

Parece que 1992 era su año, ya que también fue entonces cuando se estrenó Belle Époque, de Fernando Trueba. El largometraje se convirtió en la segunda producción española en obtener el Oscar a mejor película de habla no inglesa. Ella sólo era un personaje más dentro de un reparto muy amplio y lleno de caras conocidas (Jorge Sanz, Maribel Verdú, Ariadna Gil, Gabino Diego, Fernando Fernán Gómez, Miriam Díaz-Aroca, Chus Lampreave...), pero podría decirse que fue su primer flirteo con la meca del cine.

A partir de ese momento, la madrileña inició una meteórica carrera cinematográfica que no tardó en llamar la atención de los grandes cineastas del país. En 1997, tras la exitosa El amor perjudica seriamente la salud, Pedro Almodóvar cumplió el gran sueño de Penélope, le dio un pequeño papel en Carne Trémula, donde volvió a coincidir con Javier Bardem.

Rumbo a la meca del cine

Un prometedor Alejandro Amenábar la eligió para Abre los ojos (1997), Fernando Trueba volvió a llamarla para convertirla en la gran estrella de La niña de tus ojos (1998) —donde inició una relación con el cámara Thomas Obermaier— y los ojos de los académicos se fijaron en ella y le otorgaron, en 1999, el primer Goya de su carrera. Pero Pedro Almodóvar le reservaba un regalo aún mejor, uno de los papeles principales de Todo sobre mi madre (1999). El gran éxito del filme —que también obtuvo el Oscar a mejor película de habla no inglesa— le abrió, al grito de "Pedrooooo", las puertas de Hollywood.

Penélope comenzó a codearse entonces con algunas de las grandes estrellas del momento. Actuó con Matt Damon en Todos los hombres buenos, con Nicolas Cage en La mandolina del capitán Corelli, con Tom Cruise en Vanilla Sky (el remake estadounidense de Abre los ojos), con Johnny Depp en Blow, con Matthew McConaughey en Sahara, con Halle Berry y Robert Downey Jr. en Gothika... En esos rodajes encontró un buen número de novios, algunos confirmados como Cruise y McConaughey y otros rumoreados como Damon y Cage —que rompieron con sus respectivas parejas después de rodar con ella— o, más adelante, Adrien Brody.

Aun así, sus mayores éxitos, sobre todo de crítica, siempre le han venido de sus trabajos en Europa, especialmente en España. De hecho, fueron Pedro Almodóvar y Volver (2006) los que le permitieron obtener su segundo Goya y su primera nominación a los Oscar como mejor actriz (primera intérprete española en recibir semejante reconocimiento).

A mi amiga, mi compañera, mi amor. Penélope: te debo muchas cosas y te quiero mucho

La estatuilla la alzó sólo unos pocos años después gracias a Woody Allen y su papel en Vicky Cristina Barcelona (2008), largometraje clave en su carrera y también en su vida: le dio su tercer Goya, la convirtió en la primera española en obtener un Oscar y la reunió de nuevo con Javier Bardem, con quien inició una relación que dura hasta nuestros días.

Ella, siempre muy reacia a hablar de su vida privada, confirmó de forma escueta el noviazgo en 2009. Él fue mucho más explícito cuando, en el Festival de Cannes de 2010, subió a recoger el premio a mejor actor por su trabajo en Biutiful: "A mi amiga, mi compañera, mi amor. Penélope: te debo muchas cosas y te quiero mucho" . En julio de 2010 se supo que Penélope Cruz y Javier Bardem se habían casado en las islas Bahamas. En 2011, la actriz dio luz a su primer hijo, Leo. En 2013, el pequeño tuvo una hermanita, Luna.

En estos últimos años, Cruz se mantiene fiel a sí misma, centrada en su familia, con poco interés por hablar con los medios y escogiendo trabajos tanto a un lado como al otro del charco. En 2009, repitió con Almodóvar en Los abrazos rotos y probó suerte en el musical con Nine; en 2011, coprotagonizó junto a Johnny Depp Piratas del Caribe: En mareas misteriosas; en 2012, rodo su segunda película con Woody Allen, A Roma con amor; en 2013, participó en El consejero, de Ridley Scott; en 2015, protagonizó Ma ma, de Julio Medem...

Ahora, su participación en Zoolander con Ben Stiller y Owen Wilson y su nuevo papel como directora solidaria pueden abrirle un nuevo e importante camino en su carrera, ya más que consolidada. ¿Se aficionará a la comedia?, ¿se animará a dirigir un largometraje?, ¿intensificará sus actividades solidarias?, ¿volverá a los brazos de Pedro Almodóvar?, ¿tendrá opción de ganar un segundo Oscar? Sólo el tiempo y la Academia de Cine de Hollywood lo dirán.

De momento, Fernando Trueba volverá a intentar convertirla —secuela mediante— en la niña de los ojos de todo el país, en La reina de España.