El mencionado estudio de viabilidad, en concreto, figura entre los "estudios y trabajos técnicos" programados por el Patronato del Real Alcázar y la Casa Consistorial para este año, toda vez que a finales del primer trimestre de 2015, hace poco menos de un año pero en el anterior mandato municipal, la sociedad limitada 'Sanor Restaura' concluía por encargo de esta misma institución la cubrición del citado yacimiento arqueológico.

La cubrición del yacimiento arqueológico del Patio de Banderas y la reurbanización de la plaza enterraba entonces el proyecto promovido por el Gobierno municipal del PP, para crear una "cripta arqueológica" en torno a este espacio en el que descansan ruinas romanas, paleocristianas e islámicas. El proyecto en cuestión, según la información recogida por Europa Press, contaba con un presupuesto estimado de 3,5 millones de euros y para la redacción del proyecto básico y de ejecución fue incluso contratado el arquitecto Francisco Reina Fernández-Trujillo, toda vez que a la sociedad cooperativa 'Trifora S.C.' le había sido asignada la organización y el estudio de materiales relativo a la instalación de esta cripta.

El conjunto del proyecto contemplaba la instalación de esta cripta arqueológica en el Patio de Banderas, en los aledaños de los Reales Alcázares, así como la transformación de la casa número 15 de esta plaza pública en un centro de interpretación y la excavación de un túnel que conectase esta antigua vivienda con la propia cripta.

De todas formas, en el marco de la reurbanización final de la plaza durante comienzos de 2015, se conservó en su sector sur y bajo rasante un espacio lo suficientemente amplio para visitas al yacimiento concertadas dirigidas a sectores de la investigación y la docencia, siempre en el caso de grupos de menos de 30 personas.

De la hispalis romana a la antigua medina musulmana

Continuando con las catas arqueológicas antaño realizadas por Manuel Bendala Galán y la investigación impulsada en 1999, las excavaciones arqueológicas promovidas en los últimos tiempos en el Patio de Banderas propiciaron la identificación del más antiguo vestigio de ocupación humana de la ciudad hispalense. Se trataba de fosas y un fondo de cabaña con restos de lo que pudiera haber sido una cocina utilizada allá por el siglo IX antes de Cristo.

Los arqueólogos descubrieron también restos de muros correspondientes a un antiguo edificio de la Hispalis romana. Se trataría de un edificio datado en el siglo I antes de Cristo, del periodo republicano, y de gran tamaño dada la envergadura de sus sillares. Según Miguel Ángel Tabales, arqueólogo director del Real Alcázar, estos vestigios arquitectónicos podrían haber correspondido a un almacén quizá relacionado con el puerto de la antigua ciudad romana.

Siguiendo la secuencia cronológica, los investigadores descubrieron además restos arquitectónicos datados en el siglo V después de Cristo y relativos a un edificio religioso perteneciente a la cultura paleo cristiana, así como vestigios de otro edificio levantado en torno al siglo VII sobre este último y también asociado al culto cristiano. Las ruinas más recientes halladas en el yacimiento, según Tabales, corresponderían al viario público y los alzados de un barrio de la antigua medina islámica, restos datados estos últimos en el siglo XI después de Cristo.

Consulta aquí más noticias de Sevilla.