La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tiene ya una "ahijada" en Ecuador por la que interesarse y conocer su evolución: una tortuga de las Islas Galápagos a la que bautizó con el nombre de 'Fausto'.

Después de presidir un acto en el que se expusieron los detalles de la cooperación española para la preservación de las Galápagos, recorrió algunas zonas del archipiélago. Su visita al centro de reproducción y cría de tortugas de la isla de Santa Cruz fue la que sirvió para que 'Fausto' saliera del anonimato y pasase a tener nombre cuando, hasta ahora, sólo era conocida por un número dibujado en su pequeño caparazón, el 32.

Tras recorrer las dependencias de este centro, sus responsables le mostraron el animal en cuestión, y le hicieron entrega del correspondiente certificado de amadrinamiento y de una medalla por la que, a partir de ahora, la vicepresidenta española será "guardaparques de honor" de las Galápagos.

En peligro de extinción

"¿Y ahora voy a tener que vivir cien años más para cuidar de esta tortuga?", se preguntó entre bromas Fernández De la Vega mientras posaba para los informadores gráficos sosteniéndola en sus manos y se le pedía que le diera un nombre. No tardó en elegir el de 'Fausto' en homenaje a uno de los trabajadores del centro de reproducción y crianza que lleva muchos años dedicándose al cuidado de estos animales y que fue el encargado de depositarla en manos de la vicepresidenta.

¿Y ahora voy a tener que vivir cien años más para cuidar de esta tortuga?

La tortuga, ahora de apenas quince centímetros, es un ejemplar de una especie que está en riesgo de extinción y que, por ello, forma parte de las actividades del centro en el que habita, situado en la localidad de Puerto Ayora y donde desarrolla su labor la Fundación Charles Darwin.

De la Vega será informada puntualmente de la evolución de su "ahijada" y del momento en que pase del terrario en que ahora se encuentra a otras fases de su crianza.

L0s 100 años del 'viejo George'

Además, la vicepresidenta se interesó por un inquilino reconocido mundialmente que habita allí, 'el viejo George' o 'El solitario'. Se trata del último ejemplar de una especie de tortuga que vivía en la isla de Pinta, cuya edad exacta se desconoce pero que se cree ya centenaria, y que ha rechazado a todas las hembras que ha dispuesto el centro para su apareamiento.

De la Vega también pudo conocer a 'Diego', también en peligro de extinción, y que tiene unos 1.500 hijos
Pero "El solitario" no se dejó ver, y a cambio, la vicepresidenta pudo conocer a "Diego", un ejemplar de otra especie de tortuga que se encuentra también en peligro y cuyo comportamiento dista mucho del 'viejo George': ya tiene unos 1.500 hijos.

En la isla de Santa Cruz, Fernández de la Vega visitó otra zona con tortugas en libertad, así como algunos de los parajes más emblemáticos de la misma, y en la de Seymour, un recorrido a pie sirvió para que se acercara a ejemplares característicos de la fauna de las Galápagos, como lobos marinos, iguanas, lagartijas, fragatas reales, pinzones, piqueros o pelícanos.

Fue la actividad de su primera jornada de visita a Ecuador dentro de la gira que está realizando por seis países latinoamericanos. Hoy su agenda tiene carácter privado, y mañana participará junto al presidente de Ecuador, Rafael Correa, y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en la X Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe (CEPAL). EFE