Brote de fiebre aftosa
La enfermedad de la fiebre aftosa se pretende controlar mediante la incineración del ganado infectado. GERRY PENNY / EFE

El Gobierno británico está investigando otros posibles brotes de fiebre aftosa tras el confirmado este viernes en una granja inglesa y ha decidido suspender de forma voluntaria sus exportaciones de ganado y productos animales, confirmó hoy la veterinaria asesora del Gobierno, Debby Reynolds.

Por su parte, tanto la Unión Europea como Estados Unidos y Japón han tomado medidas cautelares y han prohibido las importaciones de carne provenientes del Reino Unido.

El ganado de una granja de Surrey (sur de Inglaterra) dio positivo a las pruebas de infección por fiebre aftosa, según confirmó un portavoz del Ministerio británico de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA).

Los animales de la granja, situada cerca de Guildford, habían sido sometidos a unos análisis ante la sospecha de que padecían una enfermedad vesicular y los resultados revelaron la presencia del virus de la fiebre aftosa en las muestras tomadas, añadió el portavoz.

En virtud de esos resultados iniciales, la veterinaria asesora del Gobierno, Debby Reynolds, "ha confirmado la enfermedad de la fiebre aftosa", precisó la fuente.

Gordon Brown ha interrumpido sus vacaciones para presidir el Comité de crisis

Las autoridades británicas han establecido una zona de protección de tres kilómetros de radio y otra de vigilancia de 10 kilómetros alrededor de la granja, han impuesto una prohibición al movimiento de animales en todo el país, salvo que tengan una autorización, y han informado a la Comisión Europea, precisó DEFRA.

La Comisión Europea (CE) tiene previsto adoptar el lunes una decisión de emergencia que confirmará las medidas de restricción de movimiento del ganado aplicadas por las autoridades británicas.

Además, en aplicación de la normativa, todo el ganado de la granja afectada será sacrificado, indicó un portavoz del Gobierno británico.

La fiebre aftosa es una enfermedad vírica muy contagiosa

Tras confirmarse el brote de fiebre aftosa, el primer ministro británico, Gordon Brown, decidió  interrumpir sus vacaciones para presidir una reunión del Comité Cobra del Gobierno, que suele convocarse en caso de emergencia.

El primer ministro ha asegurado que el Gobierno está haciendo todo lo que está en su poder para erradicar la enfermedad.

Desde Downing street,  el "premier" destacó, como una de las principales prioridades, establecer "en horas o días" la fuente de la enfermedad, para lo que dijo que se han puesto en marcha una serie de investigaciones.

"Puedo asegurar a la gente en las comunidades rurales y en cualquier parte del país que estamos haciendo todo lo que está en nuestro poder para examinar las pruebas científicas, llegar hasta el fondo de lo que ha pasado y entonces erradicar esta enfermedad", indicó Brown.

 Precedentes

El Reino Unido sufrió durante el 2001 una epidemia de fiebre aftosa que obligó a sacrificar a entre 6,5 y 10 millones de cabezas de ganado, según la agencia de noticias local PA.

Entonces se registraron unos 2.000 casos de la enfermedad en granjas de todo el Reino Unido y el país sufrió unas pérdidas de unos 8.500 millones de libras (unos 12.500 millones de euros).

Con más de 800 casos, la región de Cumbria (noroeste inglés) fue la más afectada por la epidemia, que causó también grandes pérdidas en el sector del turismo.

El Reino Unido registró 2.000 casos de la enfermedad en 2001

La fiebre aftosa es una enfermedad vírica muy contagiosa de los animales de pezuña hendida, que se caracteriza por la formación de aftas (ampollas rellenas de líquido) y lesiones en la boca, la nariz, las tetillas y las patas.

"Estamos intentando hacernos una imagen de cual es el origen de la infección, pero en este momento estamos en una fase muy inicial", dijo la veterinaria asesora del Gobierno.

El presidente de la Unión Nacional de Granjeros, Peter Kendall, aseguró que lo ocurrido era un asunto "de gran preocupación".

"Tenemos que garantizar que esto es un incidente pequeño aislado. Trabajaremos con el Gobierno para asegurarnos de que se adoptan las medidas correctas", añadió en declaraciones a la BBC.

Por su parte, Tim Bonner, de la "Countryside Alliance" (Alianza Rural), confió en que la respuesta del Gobierno sea mejor que la de la última vez, que calificó de "caos".