Científicos de la Universidad de Granada y el Servicio Andaluz de Salud, pertenecientes al Centro Genómica e Investigación Oncológica (Genyo), han patentado una nueva metodología diagnóstica que permite, con un simple análisis de sangre, caracterizar las células causantes de la metástasis del cáncer y realizar un diagnóstico más preciso de la enfermedad del paciente, de modo que se le pueda administrar el tratamiento más adecuado.

Se trata de un trabajo pionero en el mundo con el que estos expertos han conseguido realizar la radiografía más exhaustiva lograda hasta la fecha de las Células Tumorales Circundantes, que son las responsables de la metástasis al desplazarse a través de la sangre y el sistema linfático para colonizar así órganos distantes del tumor original.

Esta metodología permite realizar un diagnóstico y pronóstico del cáncer a través de un simple análisis de sangre, en la llamada biopsia líquida, y seguir en tiempo real tanto la eficacia de los tratamientos contra el cáncer como la aparición de metástasis, aun cuando el tumor primario haya sido extirpado.

El trabajo adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que la principal causa de muerte por cáncer no es el tumor originario sino el proceso de metástasis, según ha expuesto en rueda de prensa el director Científico de Genyo e investigador principal del Grupo de Biopsia Líquida y Metástasis, José Antonio Lorente.

Además, se da la circunstancia de que en la lucha médica contra el cáncer se aplican en ocasiones tratamientos "agresivos" y "tóxicos" como puede ser la quimioterapia sin saber si serán efectivos para el caso concreto de un determinado paciente, según ha relatado el jefe del Servicio de Radioterapia y Oncología e investigador asociado del Grupo de Biopsia Líquida y Metástasis de Genyo, José Luis García Puche.

"La situación paradójica y terrible para los pacientes es que empleamos tratamientos tóxicos, caros y agresivos y no sabemos qué va a suceder, tenemos que esperar un tiempo para ver la respuesta del tumor", ha relatado el experto, quien recuerda que el tratamiento médico del cáncer cuesta en España unos 1.400 millones de euros al año.

Con esta nueva tecnología ahora patentada se logrará dar respuesta dos preguntas clave: qué medicamento es el más adecuado para el paciente de cáncer y si está siendo útil.

Los autores de esta investigación, entre los que también se encuentran José Expósito Hernández, Juan José Díaz Mochón y María José Serrano Fernández, añaden que en la actualidad existen pocos estudios que analicen el "auténtico valle de la muerte que va desde el tumor primario hasta que las células tumorales provocan la metástasis en otro órgano distinto", por lo que la extensión de esta tecnología será beneficioso para los pacientes.

El desarrollo de la patente dependerá de la acogida que pueda tener entre las empresas biotecnológicas, pero los expertos creen que esta nueva metodología podría tener aplicación clínica en unos cinco años.

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