El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha condenado al Sergas a indemnizar con 42.000 euros a una familia de Baiona (Pontevedra) cuya hija falleció por una complicación postoperatoria tras ser intervenida en el Hospital Povisa de Vigo, según ha confirmado el Defensor del Paciente.

Esta organización ha explicado que la paciente, de 35 años de edad, acudió a Povisa en julio de 1999 aquejada de cefaleas, mareos, acúfenos y otros síntomas que, inicialmente se vincularon con estados de ansiedad. Con el paso de los años estos síntomas no mejoraron, sino que la chica tenía que acudir con frecuencia a Urgencias por esos dolores de cabeza, además de hormigueos generalizados, ansiedad, falta de equilibrio y visión borrosa.

En el año 2005 se le detectó nistagmo (movimiento involuntario de los ojos) y, tras hacérsele una resonancia en diciembre, se concluyó que tenía un tumor, posiblemente un neurinoma. Se trata de una tumoración clasificada como benigna, pero para la que se recomienda extirpación quirúrgica, con el fin de impedir que crezca y comprima estructuras en el cerebro.

La paciente fue operada el 13 de marzo de 2006 y falleció unas horas después de salir del quirófano, como consecuencia de una complicación. Poco tiempo después de que finalizase la operación, se le detectó un aumento de presión arterial lo que podría ser un reflejo de que había aumentado la presión intracraneal.

El Defensor del Paciente ha señalado que el perito judicial refleja que esa situación pudo ser un indicios de los problemas que luego evolucionaron y provocaron el fallecimiento. No obstante, también precisa que "no se sabe" si una vigilancia mayor o una intervención en los minutos previos hubieran servido para salvar la vida de la paciente.

En todo caso, un juzgado de Santiago estableció una indemnización por la muerte porque, aunque "todo se hizo bien", también se pudo hacer "algo" en esos minutos en los que se produjo un sangrado que desembocó en el fatal desenlace. La familia recurrió y logró que el TSXG incrementase esa indemnización hasta los 42.000 euros.

El Defensor del Paciente ha señalado que la sentencia pone de manifiesto que "en Medicina hay que intentarlo todo hasta el final", aunque las posibilidades de cambiar el rumbo de los acontecimientos sean "remotas". Así, ha apuntado, se indemniza no por un déficit en la atención sanitaria, sino por la pérdida de oportunidad de esa remota posibilidad.

Consulta aquí más noticias de Pontevedra.