El 'educador de calle' de Segovia, figura con la que cuenta el Ayuntamiento desde el año pasado para velar por el buen reciclaje, ha redactado 80 informes sancionadores simbólicos y realizado más de 200 visitas a establecimientos en casi 1.000 horas de trabajo.

Vestido 'de paisano', este observador actúa de manera puntual como "patrulla misteriosa" con el fin de identificar y evaluar los problemas y comprobar las malas prácticas en torno a la separación y el depósito de los residuos, según informan fuente municipales.

Su misión es también educar activamente a los ciudadanos, comerciantes y hosteleros a través de explicaciones sobre la correcta entrega de los residuos de acuerdo a la Ordenanza Municipal.

Su actividad comenzó en julio de 2015 en 12 zonas de la ciudad situadas en el casco histórico, la calle José Zorrilla y la avenida Fenández Ladreda, las principales áreas comerciales. Desde entonces, ha abierto 80 expedientes ficticios a modo de multas simbólicas que sirven para concienciar a los diferentes colectivos.

Además, ha dado aviso a la Patrulla Verde en tres ocasiones para informar de establecimientos reincidentes que no han cambiado su conducta.

El educador ampliará a partir de ahora su radio de acción a la zona comprendida entre el Paseo Conde Sepúlveda y Ezequiel González.

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