Cesárea
Médicos finalizan una cesárea en el quirófano. WIKIMEDIA/Astaffolani

Una investigación ha probado que es posible restaurar, al menos en parte, las bacterias maternas que inmunizan a los bebés nacidos por parto vaginal a los nacidos por cesárea frotando gasas, previamente introducidas en la vagina de la madre, después del nacimiento, según la revista Nature Medicine.

El hallazgo es relevante porque los bebés nacidos por cesárea suelen recibir sus primeras bacterias del ambiente del paritorio, y hay científicos que vinculan este hecho y su falta de bacterias vaginales de la madre a una mayor incidencia de enfermedades crónicas.

La doctora Maria G-Dominguez Bello, investigadora de la Universidad de Nueva York, fue la primera en poner en práctica la idea de frotar a los recién nacidos por cesárea con una gasa impregnada de bacterias vaginales de la madre. Según la publicación médica, este hallazgo podría mejorara la salud a la larga de estos bebés.

¿Aumenta el riesgo de enermedad crónica con la cesárea?

En paralelo, una investigación de la Wagner School de la Universidad de Nueva York (Estados Unidos) y la Universidad de Pekín (China) está analizando precisamente en un estudio a largo plazo si los niños nacidos por cesárea sufren un mayor riesgo de enfermedades crónicas a largo plazo.

El trabajo, mencionado en el 'British Medical Journal', aún está en curso pero hace alusión a estudios previos que alertaban de un mayor riesgo de alergias, obesidad, asma o diabetes en aquellas personas que nacieron por cesárea.

Aunque la intervención es una necesidad médica en casos de emergencia, cada vez se usa más en otros partos en los que no es necesaria, lo que ha propiciado un aumento de las cesáreas bajo demanda a nivel mundial.