"Tenemos ya a mi abuelo con nosotros y aunque estamos de luto, se nos ha quitado un peso de encima", ha afirma Francisco Vargas Mendieta, después de que, "por fin", los supuestos restos de su abuelo, Timoteo Mendieta, guadalajareño fusilado en 1939, hayan sido exhumados de la fosa común en la que se encontraban en el cementerio de Guadalajara.

Se trata de la primera exhumación que se realiza en España a raíz de una solicitud internacional de una jueza de Argentina contra los crímenes del franquismo a raíz de la petición de Ascensión Mendieta, hija de Timoteo y de los nietos.

Una exhumación que ha llevado a cabo un equipo de la Asociación para la Recuperación de la Memomia Histórica (ARMH) en un proceso que se prolongará hasta este mismo domingo, en que concluirán los trabajos de exhumación de los restos de los 22 enterramientos que había en esa fosa.

La exhumación de Timoteo llegaba, supuestamente, este sábado, aunque los trabajos para cerciorarse de que los restos hallados son de este sindicalista vecino de Sacedón (Guadalajara) y enterrado en una fosa común en el cementerio de Guadalajara no concluirán hasta que se identifique su ADN, para lo que habrá que esperar algún tiempo.

En todo caso, la familia de Mendieta tiene ahora, más que nunca, esa doble sensación de tristeza y felicidad, a la par, y este mismo sábado rendía un pequeño homenaje al padre y abuelo en el que también tomaba parte la ARMH, ha incidido su nieto.

"Estamos muy felices y contentos. Ahora misma es como si estuviéramos de luto por la muerte de un familiar y nuestro deseo ahora es poder enterrar a mi abuelo donde queramos no donde eligieron sus verdugos. Mi madre quiere enterrarse con el abuelo", ha manifestado, satisfecho por el resultado de esta "dura y larga lucha", en declaraciones a Europa Press.

Los últimos restos que hay en la fosa se sacarán este mismo domingo, trabajos que ha llevado a cabo la ARMH y que concluirán con la identificación del ADN.

En principio, los restos irán a la Universidad Complutense de Madrid, donde se encargaran de extraer y comparar el ADN y donde estarán custodiados hasta su envio a Argentina para identificar que se trata de Timoteo, algo que Francisco espera concluya felizmente.

Mendieta espera así ver cumplido el deseo de la familia fruto de una "dura lucha" que inició su madre desde que empieza la transición, y durante la cual ha reconocido que se les habían "cerrándose muchas puertas"; por lo que se vieron obligados a acudir a la justicia internacional".

Intentar otros casos

Además, desde Asociación también quieren intentar ahora que los Ayuntamientos de las personas cuyos restos parece ser que se encuentran también en esta fosa y que han sido retirados para la exhumación de los de Timoteo, se hagan cargo de los mismos porque si nadie los reclama habrá que proceder de nuevo a su enterramiento, ha señalado Francisco Vargas Mendieta.

También esperan, ha añadido Mendieta, miembro de la Asociación, que a raíz de la exhumación de su abuelo, desde el Ayuntamiento se de permiso para "levantar otras fosas" que hay en el cementerio civil y cuyos familiares de fusilados en la Guerra Civil también tienen interés en ello.

Según Mendieta, aproximadamente un centenar de personas, y de estas, de la mitad ya cuentan con documentación.