Siria
Imagen de un bombardeo cerca de Damasco. GTRES

Al menos 58 personas murieron este domingo, más de la mitad de ellas civiles, en varias explosiones registradas en el suburbio de Sayida Zeinab de Damasco, al sureste de la capital siria y de mayoría chií, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Según la ONG, entre las víctimas hay 25 milicianos chiíes fieles al régimen del presidente Bachar al Asad, de nacionalidad siria y extranjera. Estado Islámico se ha atribuido la autoría de los ataques.

Por su parte, la agencia oficial siria de noticias, SANA, anunció anteriormente que al menos 45 personas perdieron la vida en esos "atentados cobardes".

Según la agencia, que citó una fuente del Ministerio de Interior sirio, un coche bomba explotó en una parada de autobuses en la zona de Ku Sudán. Después dos "terroristas" hicieron explotar los cinturones que llevaban adosados al cuerpo cuando los ciudadanos se congregaron para ayudar a los heridos causados por el primer ataque, añadió SANA. Asimismo, hay 40 heridos, varios de ellos en estado grave.

Según el Observatorio Sirio, se produjeron dos explosiones, la primera de ellas perpetrada por un suicida que detonó el cinturón que llevaba adosado al cuerpo y la segunda por un coche bomba en un puesto de control en la zona de Sayida Zeinab.

Estado Islámico reivindica el atentado

La rama del grupo yihadista Estado Islámico en Damasco, Wilayat Dimashq, asumió la autoría del atentado, llevado a cabo por dos terroristas suicidas "contra un nido de los apóstatas politeístas", según un comunicado difundido a través de internet. Estado Islámico aseguró que el ataque provocó la muerte a cerca de 50 personas y heridas a otras 120.

El barrio tiene una enorme importancia simbólica para los chiíes al albergar la mezquita donde se encuentra supuestamente la tumba de Zaynab ben Alí, nieta de Mahoma, e hija de Ali ben Abi Taleb, primo del Profeta a quien los chiíes consideran su sucesor legítimo, en el origen del cisma suní-chií en la historia del Islam.

Tal es la veneración que se profesa a la tumba que muchos milicianos chiíes de Irán, Irak o Líbano se ofrecen específicamente para defender la mezquita, en cuyos alrededores es habitual encontrar presencia de integrantes del partido milicia chií libanés Hezbolá.