Una afectada de Funnydent: "Me han dejado sin implantes y con huecos en la boca"

  • Funnydent cerró el jueves y sin previo aviso las nueve clínicas dentales que tiene repartidas por el sur de Madrid y Barcelona.
  • Los afectados se cuentan ya por miles; la mayoría de ellos había financiado sus tratamientos ahora ya incompletos: "Todavía tengo los braquets".
  • Los empleados también se han convertido en víctimas de este cierre: "Llevaban sin pagarnos meses y ahora me deben 4.000 euros".
  • El director de Funnydent, en una entrevista para 'Sur Madrid' 2014: "Soy honesto con la gente, con mis trabajadores y con mis pacientes".

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Fachada de una de las clínicas de Funnydent.
Fachada de una de las clínicas de Funnydent.
FUNNYDENT

David Fernández tiene 27 años y un contrato con la empresa dental Funnydent. Este jueves se levantó temprano porque a las 10 tenía una cita en la clínica de Alcobendas, donde se iba a someter a un empaste. Pero su sorpresa y alarma apareció cuando llegó a las inmediaciones y vio el centro cerrado a cal y canto.

Fue twitter quien le dio las respuestas que él, y otros afectados por este fraude, necesitaban. "Vi que estaba cerrado, hablé con gente de Leganés a través de las redes y resulta que había ocurrido lo mismo en otros sitios y que habían desmantelado las instalaciones", asegura este joven a 20minutos.

Como David, miles de clientes se movilizaron enseguida a través de las redes sociales por el cierre repentino de las nueve clínicas dentales que tiene Funnydent repartidas por diferentes municipios de Madrid y Barcelona. Sin previo aviso, de la noche a la mañana. Una situación que ha dejado a los pacientes sin consultas y con los tratamientos inacabados. En la mayoría de los casos, ya pagados o financiados.

La reclamación económica, según dicen, no es lo único que les preocupa; la salud está por delante, como asegura una clienta de la clínica catalana de Sabadell. "Me han dejado sin implantes y con huecos en la boca", exclama. Lo mismo les ha pasado a sus padres y a sus sobrinos, casi toda la familia acudía desde febrero del año pasado a ese mismo dentista.

Este viernes ya son 2.000 los afectados que aparecen registrados en el grupo de Facebook en el que comparten sus situaciones y se organizan para tomar medidas legales. Piden responsabilidades a Cristóbal López, el presidente de Funnydent.

David es uno de los administradores de ese grupo. Inició el tratamiento hace un par de semanas a través de la financiera que le recomendó su clínica dental, pero, "por suerte", no había empezado a abonar la cantidad que le correspondía, valorada en 2.400 euros. La financiera Fracciona recoge que en caso de "incumplimiento de contrato" se paralizarán los pagos.

Pero otros como Daniel, de Fuenlabrada, que acudió hace un año para comenzar una ortodoncia que le costó más de 3.000 euros, realizó el pago en metálico. Ahora este joven madrileño, como tantos otros, no sabe si podrá recuperar el dinero.  "Todavía tengo los brackets puestos y me queda más de un año para acabar", asegura el estudiante de 23 años.

"Estábamos moscas. Nos daban largas y nos cambiaban las citas"

En la misma situación se encuentra una pareja de Alcorcón que llevaba en las manos de Funnydent desde 2014 y que ha invertido casi 7.000 euros entre los dos. "Mi pareja tenía que recoger el jueves la dentadura que se le había roto y que ya está pagada, y vio que no estaban". Para su sorpresa, la clínica estaba cerrada. Su pareja "había llegado a pagar 5.700 euros en efectivo". A ella le quedan 8 meses; lo financió.

Este cierre, sin embargo, no les ha pillado tan desprevenidos como a otros clientes: "Estábamos moscas. Nos daban largas y nos cambiaban las citas. Los problemas empezaron hace seis meses cuando cambiaron el dueño". Algo similar pasó en Sabadell (Barcelona), donde "los cambios de dentistas y de citas ralentizaban todo el proceso, lo que provocó "discusiones" con los trabajadores del centro.

David, de Alcobendas, y Daniel, de Fuenlabrada, sin embargo, no notaron nada raro; la marca Funnydent les trasladaba confianza. Ambos acudieron porque las respectivas clínicas estaban cerca de sus domicilios y tenían unos precios "muy competitivos".

Insisten en que los empleados que les atendieron, en su mayoría "gente joven, fueron "de lo más amables". Sí hubo, sin embargo, algo que llamó su atención: "El procedimiento a la hora de firmar el contrato y financiar el tratamiento fue raro, engorroso".

Ante esta situación de incertidumbre y desasosiego, cientos de personas han acudido este viernes a las respectivas oficinas de consumo de su localidad para informarse acerca de sus derechos. Mucha gente, muchas preguntas y poca organización ha sido la tónica que se ha servido en la mayoría de los Ayuntamientos, según relatan a 20minutos. El lunes, una vez hayan interpuesto la denuncia pertinente en la comisaría, presentarán las reclamaciones en consumo. Parece que esta reclamación intentarán realizarla de manera conjunta en las localidades.

El presidente del Consejo General de Dentistas, por otro lado, denuncia este hecho, que cataloga de "delito", y asegura que llevan años luchando contra las franquicias porque, a su juicio, están más "interesadas en el márketing que en la salud del paciente": "El diagnóstico y el plan de tratamiento siempre te lo tiene que ofrecer un dentista. En el momento en el que aparece un comercial e insiste en que firmes una financiación, es que la deuda ya no la tiene con la clínica, la tiene con el banco".

La empresa debe dinero a los trabajadores

Los empleados de las clínicas también se han convertido en víctimas de este cierre repentino. Todos ellos llevaban meses sin cobrar. Una de las trabajadoras de la oficina de Alcobendas comenta a este medio que la empresa le debe "más de 4.000 euros". Pero su sueldo no es lo único que reclama. Esta joven madrileña fue paciente antes que trabajadora. En junio inició un tratamiento de ortodoncia y carillas que se ha visto obligada a dejar a medias por esta situación.

Los trabajadores estaban mosqueados por los impagos, pero en ningún momento se esperaban el cierre. De haberlo sabido, asegura, no se lo habría recomendado a su "abuela" y a otros "familiares".

El jueves el equipo de Funnydent de Alcobendas fue incapaz de acceder al local, habían cambiado la cerradura por la noche. "Mi director no podía abrir la puerta con la llave", comenta. Ahora, iniciará dos procedimientos: uno como trabajadora y otro como paciente. Le deben "mucho dinero". Ninguno de los empleados sabe nada del presidente.

Una extrabajadora de las oficinas centrales de Navalcarnero (donde se encuentra recursos humanos, el departamento financiero...) cuenta a este medio que la situación económica de la empresa era "delicada": "Cuando entré en mayo ya se empezó a cobrar mal. Decían que era la primera vez que pasaba. Al principio creía que era algo puntual, pero luego, cuando ves que hay salidas a caballo, cenas, discotecas... vas viendo que no es así". Ocho meses después, sigue sin cobrar el dinero que le pertenece por los cinco meses que estuvo en la empresa. 

¿Cómo actuar?

Tras este cierre y el desamparo de los afectados, son muchas las preguntas que surgen. FACUA-Consumidores en Accion ha facilitado información al respecto. En primer lugar, los clientes que estén abonando mediante préstamos los tratamientos no concluidos tienen derecho a paralizar el pago y exigir a las entidades financieras la devolución de la totalidad o de una parte de las cantidades abonadas.

El equipo jurídico de FACUA está preparando ya las primeras reclamaciones en nombre de sus socios de pleno derecho que se han visto afectados por el cierre de los centros Funnydent.

Los afectados que reclamen por su cuenta deben remitir a la clínica una reclamación mediante un procedimiento de notificación del que quede constancia -correo con acuse de recibo con el asunto "incumplimiento contrato"- exigiéndole el cumplimiento del contrato y, de no producirse, la resolución del mismo con la devolución de las cantidades abonadas y, en su caso, el pago de una indemnización por los perjuicios causados.

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