Parto
Una madre y su recién nacido, en un paritorio. ARCHIVO

La Audiencia de Barcelona ha confirmado una sentencia que condenaba al Servei Català de la Salut a indemnizar con 53.000 euros a una mujer por las lesiones vaginales y urológicas que le provocaron en el Hospital de Mollet del Vallès (Barcelona) durante las maniobras de parto de su primer hijo.

No había razones obstétricas para usar los fórceps en las maniobras de parto, según afirma la Audiencia de Barcelona

En su sentencia, la sección 13ª de la Audiencia desestima el recurso que Zurich, compañía aseguradora del Departament de Salut, presentó contra la sentencia del juzgado de primera instancia número 44 de Barcelona que la condenaba a indemnizar a la mujer, representada por los servicios jurídicos de la asociación Defensor del Paciente.

La víctima, con 35 años, dio a luz a su primer hijo en el Hospital de Mollet del Vallès en junio de 2011 tras un parto en el que, a consecuencia del uso de fórceps, se le provocó un desgarro de la comisura cervical y una fístula vesico-vaginal que fue preciso suturarle mediante citoscopia. Esas lesiones provocadas por las maniobras de parto han dejado como secuelas a la paciente estrechamiento vaginal, lo que le dificulta mantener relaciones sexuales, y trastornos en la micción.

La Audiencia, como en su día el juzgado de primera instancia, reconoce que las lesiones fueron causadas por una deficiente utilización de los fórceps, instrumento que, además, no había razones obstétricas para usar en las maniobras de parto.

En su sentencia, el juzgado de primera instancia número 44 de Barcelona admite "la existencia de una vinculación entre los desgarros productos del empleo de fórceps y un problema de salida de orina". Por su parte, el fallo de la Audiencia de Barcelona confirma la indemnización en base a un informe forense que certifica la relación entre el uso de fórceps en el parto y la dispaurenia -coito doloroso- que la paciente arrastra como secuela.

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