Ivana Baquero
La actriz Ivana Baquero, (de izda a dcha) con 12 años, en la actualidad y caracterizada como Eretria. GTRES

La cadena TNT estrena el 14 de enero (22.30h ) la serie de aventuras Las crónicas de Shannara, que adaptada a la televisión el universo creado por Terry Brooks, uno de los novelistas de literatura fantástica más leídos en todo el mundo. La serie narra las aventuras de una princesa elfa, una ladrona y un muchacho medio elfo que afrontan una gran misión: detener la destrucción del mundo.

A la ladrona humana le da vida Ivana Baquero, la actriz española que conocimos en El Laberinto del Fauno siendo aún una niña, un papel por el que se convirtió en la actriz más joven en ganar un Goya.

¿Qué vamos a ver en la serie?
La serie está basada en los libros del escritor superventas Terry Brooks y transcurre en el mundo que conocemos, solo que han pasado siglos y la humanidad se ha autodestruido por culpa de las guerras, de la polución, del cambio climático… Ahora lo que hay en la tierra son otras criaturas, como elfos, enanos, trols… y algunos humanos, como mi personaje, Eretria, que pertenece a un grupo nómada de ladrones que sobreviven como pueden y que tienen una reputación nefasta en ese territorio.

¿Cómo es Eretria?
Es una luchadora de dagas que se ha criado prácticamente sola, que ha aprendido a cazar, a luchar… pero quiere dejar atrás todo eso y escapar.

¿Es complicado rodar en nuestras Antípodas?
Rodar en Nueva Zelanda ha sido maravilloso porque yo soy muy fan del género fantástico y como tal me encanta El señor de los Anillos y El Hobbit y tener la oportunidad de rodar un proyecto parecido, en el lugar en el que se rodaron y con mucha gente del equipo que las hizo… no me lo pensé.

¿Era la primera vez que rodabas fuera de casa?
No, desde los ocho años he trabajado en el extranjero, en producciones francesas o alemanas y hasta los 18 me acompañaba mi madre. Después empecé a viajar sola y he rodado fuera varias veces.

Antes de este rodaje yo era, por decirlo de alguna manera, muy delicada, de ciudad ¿Y cómo lleva estar lejos de casa?
Pues echo mucho de menos a mi familia y a mis amigos, lo que pasa es que es un trabajo muy ameno y muy entretenido, así que no te da tiempo ni de aburrirte ni prácticamente a echar de menos, porque estás concentrada trabajando. En el caso de Las crónicas de Shannara rodábamos de lunes a sábado unas 14 horas diarias.

¿Hay mucha diferencia entre rodar en España y EE UU?
Sí, hay bastante diferencia, sobre todo en Las crónicas de Shannara, que es una megaproducción de la MTV que no se iguala a casi ningún proyecto español. Pero en general sí hay diferencia, porque tienen muchos años de experiencia, los equipos están muy definidos, todo es más exagerado, suele haber más dinero y las producciones son más grandes…

No fue un rodaje fácil…
Fueron seis meses muy exigentes a nivel físico. Teníamos que entrenar con el preparador físico, aprender a luchar con espadas y las dagas, hacer equitación… pero todo eso lo hacía muy entretenido, como una aventura.

Lo que aprende, la preparación… ¿eso es algo que se queda para siempre de su personaje?
Sí, y te ayuda mucho a meterse en su personaje. Antes de este rodaje yo era, por decirlo de alguna manera, muy delicada, nunca había hecho deporte, era muy de ciudad… y a partir del entrenamiento aprendí autodefensa, boxeo, lucha… y te sientes más fuerte, más poderosa y eso ayuda a interpretar al personaje.

¿Tuvo algún percance?
Anécdotas hay muchas, en una ocasión en pleno rodaje me desgarré la ingle y no me dio tiempo de recuperarme porque al día siguiente tenía que seguir rodando.

Entrenaba con los cuchillos hasta en el restaurante… ¿lo sigue haciendo?
No, sólo durante el rodaje… pero si me dan un cuchillo puedo mostrar mis trucos (risas). A veces me lo piden mis familiares, porque me traje las dagas del personaje, las que utilicé, y tienen curiosidad.

¿Normalmente les dejan llevarse atrezo?
No, suelen ser muy estrictos, aunque ahora me lo han permitido, porque pueden necesitarlo para otras temporadas o para exposiciones. Pero a mí siempre me ha gustado llevarme algún recuerdo de mis personajes, desde el Laberinto del Fauno lo hago. De hecho, de Ofelia tengo vestidos y zapatos.

Tal y como estamos viviendo es posible que nos acabemos exterminando ¿Se permite algún capricho en los rodajes?
En el camerino me gusta ponerme velitas, para hacerlo más personal, para decorar… al final pasamos más tiempo en el camerino que en el set o en el hotel.

¿Y que se lleva de Eretria en lo afectivo?
Mucho cariño. A priori me daba un poco de miedo interpretar al personaje porque no quería hacerlo unidimensional. No quería que se la percibiera como la chica mala y seductora. Quería mostrar su vulnerabilidad, de dónde viene. Por eso le cogí mucho cariño, porque no deja de ser una niña herida a la que no le han enseñado lo que es el afecto, la compasión, la generosidad…

Ruedan en entornos que se generan por ordenador, ¿grabar así es un ejercicio de imaginación?
Sobre todo en esta serie hay mucho croma (pantallas verdes sobre las que luego se insertan imágenes por ordenador) y muchos actores vestidos de personajes, como los que interpretan a los demonios, pero sin estar terminados, que luego se completan en postproducción y aunque no es complicado a veces es un poco extraño, porque tienes que imaginar cosas que ni existen.

¿Le impacta después cuando ve la escena terminada?
Sí, es increíble cuando está editado, con las criaturas fantásticas y con la música.  A las criaturas, por ejemplo, sólo habíamos visto dibujos y verlas después en pantalla, con las expresiones… es increíble.  

Habla varios idiomas, ¿es la clave para conseguir trabajo?
Contribuye, sobre todo el inglés -porque hablaba inglés me cogieron en mi primer cásting-, pero es una profesión que depende mucho de la suerte. Luego hay que ser constante, trabajador, tener talento… pero a veces ni eso sirve si no se dan las circunstancias y no tienes una oportunidad.

Es la actriz más joven en conseguir un Goya ¿cómo lleva eso el ego?
No es una cosa que tenga muy en cuenta en mi vida diaria. Es un recuerdo maravilloso y me abrió muchas puertas. Fue en ese momento, cuando hice El Laberinto del Fauno y me dieron el Goya cuando decidí que interpretar era lo que quería hacer. Es un honor haberlo ganado, pero no lo pienso mucho.

¿Ve factible el escenario apocalíptico que plantea la serie?
Es una visión de Terry Brooks, pero no es demasiado loca o extrema. Tal y como estamos viviendo es posible que nos acabemos exterminando a base de guerras o contaminación. No es disparatada.

¿En qué más se ha embarcado?
En Octubre he estado rodando una película española que se llama Demonios tus ojos, de Pedro Aguilera, que tiene una historia muy controvertida y transgresora que ha sido muy interesante. También he hecho un corto que se llama Lágrimas de Sal, que es subacuático. He estado ocupada (risas).

BIO: Con 21 años tiene en su haber una quincena de películas con los directores más afamados. Compagina su carrera de actriz con los estudios de Derecho.