El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sacó pecho en su último discurso sobre el Estado de la Unión por la recuperación económica lograda durante su mandato, pero admitió que junto a ésta se han producido "cambios profundos" que mantienen a muchos estadounidenses preocupados.

"EE UU tiene la economía más fuerte y más duradera del mundo. Más de 14 millones de nuevos puestos de trabajo, los dos años de mayor crecimiento de empleo desde los 90, el desempleo reducido a la mitad. Cualquiera que diga que la economía de EE UU está en declive está vendiendo ficción", indicó Obama.

Sin embargo, el presidente admitió que "muchos estadounidenses" están preocupados porque la economía "ha estado cambiando de forma profunda" al citar el reemplazo de puestos de trabajo por tecnologías autómatas, la libertad de movimiento internacional para las empresas y el aumento de las desigualdades.

Cualquiera que diga que la economía de EE UU está en declive está vendiendo ficción

"Las compañías en una economía global se pueden ubicar en cualquier sitio, y se enfrentan a mayor competencia. Como resultado, los trabajadores tienen menor capacidad de negociación. Las empresas son menos fieles a sus comunidades y más y más riqueza se concentra en manos de los más ricos", apuntó.

Según Obama, todos estos hechos han "exprimido" a los trabajadores, "incluso a los que tienen trabajo e incluso cuando la economía está en crecimiento", y han hecho que hoy en día sea "más difícil" para una familia trabajadora salir de la pobreza, para los jóvenes empezar sus carreras profesionales y para los trabajadores jubilarse.

El presidente estadounidense aprovechó la ocasión para lanzar una crítica a los bancos de Wall Street, cuya "temeridad" fue la causante de la crisis financiera, "y no la gente que vive de ayudas gubernamentales para recibir alimentos".

"Los inmigrantes no son la razón por la que los salarios no han subido lo suficiente, este tipo de decisiones se toman en salas de juntas que demasiado a menudo ponen los resultados trimestrales por encima de los retornos a largo plazo", destacó Obama.

"Prioridades bipartidistas" como la reforma del sistema penal

Obama afirmó que espera poder trabajar este año con los republicanos en el Congreso para sacar adelante "prioridades bipartidistas" como la reforma del sistema de justicia penal.

En plena temporada electoral en Estados Unidos de cara a las presidenciales de noviembre, "las expectativas de lo que vamos a lograr este año son bajas", admitió Obama en su último discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.

No obstante, afirmó que seguirá luchando por reformar el "roto" sistema de inmigración, "proteger" a los ciudadanos de la violencia de las armas de fuego o el aumento del salario mínimo.

De cara a las presidenciales de noviembre, Obama admitió que "las expectativas de lo que vamos a lograr este año son bajas"

"No quiero hablar solamente sobre el próximo año. Quiero centrarme en los próximos cinco, diez años y más allá. Quiero centrarme en nuestro futuro", sostuvo el mandatario al comienzo de su discurso.

Obama destacó los "puntos fuertes" como nación de EE UU, como el "optimismo" o la "diversidad".

"Estas cosas nos dan todo lo que necesitamos para garantizar la prosperidad y seguridad para las generaciones venideras", subrayó.

El "progreso" experimentado por el país en estos últimos años, con la recuperación económica, la reforma del sistema de salud y la legalización del matrimonio entre homosexuales, entre otros avances, "es el resultado de las elecciones que hacemos juntos", anotó Obama.

"Y nos enfrentamos a este tipo de elecciones en este momento. ¿Vamos a responder a los cambios de nuestro tiempo con miedo, encerrándonos como nación y poniéndonos unos en contra de otros? ¿O vamos a afrontar el futuro con confianza en lo que somos, lo que representamos, y las cosas increíbles que podemos hacer juntos?", se preguntó.

Amenaza yihadista

Por otra parte, el presidente trató de calmar a quienes ven la lucha contra el Estado Islámico como "la Tercera Guerra Mundial" al asegurar que ese grupo yihadista "no amenaza la existencia nacional" de su país, pero urgió al Congreso a aprobar una base legal específica para esa campaña.

Ellos no amenazan nuestra existencia nacional. Esa es la historia que el Estado Islámico quiere contar

"Mientras nos centramos en destruir al Estado Islámico, los mensajes exagerados de que esta es la Tercera Guerra Mundial solamente benefician" a los yihadistas, afirmó Obama durante el último discurso de su Presidencia sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.

"Ellos no amenazan nuestra existencia nacional. Esa es la historia que el Estado Islámico quiere contar, es el tipo de propaganda que usan para reclutar. Pero no tenemos que reforzarlos para demostrarles que vamos en serio", agregó.

Obama afirmó además, con vehemencia, que "insultar" a los musulmanes no hace "más seguro" al país y "traiciona" la esencia de lo que significa ser estadounidense, en una clara alusión al aspirante presidencial republicano Donald Trump.

"Cuando los políticos insultan a los musulmanes, una mezquita es destrozada o un niño es intimidado, eso no nos hace más seguros (...) Es simplemente incorrecto. Nos disminuye ante los ojos del mundo", enfatizó.

Por ello, urgió a "rechazar" cualquier política que ataque a las personas "por motivos de raza o religión" y subrayó que el mundo entero "respeta" a EE UU por su "diversidad" y "apertura".

Fin del embargo cubano

El mandatario instó al Congreso a reconocer que "la Guerra Fría ha terminado" y levantar el embargo comercial a Cuba, ahora que los dos antiguos enemigos han restablecido sus relaciones diplomáticas.

"¿Quieren consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en el continente? Reconozcan que la Guerra Fría ha terminado. Levanten el embargo", dijo Obama durante el último discurso de su Presidencia sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.

Recordó también a los legisladores que los más de 50 años de política estadounidense para aislar a Cuba "no lograron promover la democracia", y deterioraron la imagen de Estados Unidos en Latinoamérica.

La Guerra Fría ha terminado

"Por eso hemos restaurado las relaciones diplomáticas, hemos abierto la puerta a los viajes y el comercio, y nos hemos posicionado para mejorar las vidas del pueblo cubano", agregó Obama.

Esta es la segunda vez consecutiva que Obama pide acabar con el embargo a Cuba en su discurso anual ante el Congreso, dado que el año pasado ya solicitó al legislativo que empezara ese mismo año a levantar esa política.

No obstante, Obama no llegó a pedir que el Congreso levantase el embargo antes de que él abandone el poder dentro de un año, algo que la oposición republicana, que controla ambas cámaras del Capitolio, no parece inclinada a hacer.

Guantánamo, "cara e innecesaria"

Obama reiteró, en otro orden de cosas, su promesa de tratar de cerrar la cárcel de Guantánamo, de la que dijo que es "cara e innecesaria", durante su último discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.

Guantánamo solo sirve de folleto de reclutamiento para nuestros enemigos

Esa prisión, ubicada en Cuba, "solo sirve de folleto de reclutamiento para nuestros enemigos", subrayó el presidente.

El presidente arrastra la promesa de cerrar Guantánamo desde su primera campaña electoral en 2008.

Las transferencias de presos a terceros países anunciadas en los últimos días han dejado en un total de 103 el número de presos que permanecen en Guantánamo.

El jefe de gabinete de Obama, Denis McDonough, reiteró el domingo pasado en una entrevista que el presidente sigue comprometido a cerrar Guantánamo antes de abandonar el poder en enero de 2017.

Campaña contra el cáncer

El demócrata anunció, entre otras medidas, una "nueva campaña nacional" para acabar con el cáncer, con la que pretende aumentar los recursos públicos y privados para luchar contra la enfermedad el doble de rápido que hasta ahora.

"Por los seres queridos a los que hemos perdido, por la familia a la que todavía podemos salvar, hagamos que Estados Unidos sea el país que cura el cáncer de una vez por todas", afirmó.

Obama ha puesto al frente de la iniciativa a su vicepresidente, Joe Biden, que ha convertido la lucha contra el cáncer en una prioridad personal desde que perdió en mayo a su hijo Beau, de 46 años, debido a un tumor cerebral.