Brillo para los tapices
Un visitante admirando, ayer, las obras recién expuestas en la sala tercera del Museo de Tapices de la Seo. FABIÁN SIMÓN
El Museo de Tapices de la Seo, que cuenta con una de las colecciones más importantes del mundo con 63 piezas de los siglos XV y XVI, acaba de inaugurar la sala que culmina sus estancias de exposición permanente.

En ella hay nueve tapices, dos recientemente restaurados y expuestos con toda su belleza original: El sacrificio de Agamenón y El bautismo en el Jordán que comparten espacio con El Juicio Final, El Calvario, Los pecados capitales, Pentesilea y las amazonas acuden en socorro de Troya, Triunfo de la Iglesia, Moisés niño quita la corona al faraón y Capricornio, de estilo renacentista flamenco.

La sala acoge otras piezas singulares, como un pectoral en forma de cruz de Jerusalén del siglo XI (de oro bajo, zafiros engastados y camafeo circular de jaspe) encontrado en el año 1994, o la arqueta funeraria de la infanta doña María, de la primera mitad del XVI, que contenía los restos de la hija del rey Jaime I de Aragón y de su segunda esposa, Violante de Hungría, fallecida en Zaragoza en 1268 y enterrada en la Seo.

Los tapices han sido recuperados, con la financiación de la CAI, en los talleres de Pepa Garrido de Madrid durante diez meses.
El Museo, que tuvo su origen en 1938, exhibe piezas correspondientes a temas religioso-bíblico, moral-filosófico, histórico, mitológico, astrológico y heráldico.

* La Seo, entrada por plaza de San Bruno.