Han pasado 20 días desde el 20-D y la incertidumbre sobre quién podrá formar gobierno la próxima legislatura lejos de resolverse parece agravarse.

El Partido Popular esgrime sus más de 7 millones de votos (el 28,72%) para solicitar el apoyo del resto de formaciones para formar un gobierno dirigido por Mariano Rajoy, mientras que el resto de partidos censura al candidato popular por su gestión de la mayoría absoluta de la pasada legislatura.

El PSOE (con el 22,01% de los votos), al tiempo que sufre una crisis interna, pide una coalición de izquierda para tomar el mando. Tan solo si los intentos de desbancar a Pedro Sánchez salen adelante podría darse la posibilidad de que un nuevo candidato apostase por una coalición PP-PSOE, sin embargo, la falta de acuerdo en Cataluña ha desmantelado uno de los argumentos principales de los socialistas que apostaban por darle el gobierno a Rajoy para apartar a Podemos del poder.

Podemos (con cerca del 20% de los votos en la suma de todas sus marcas) mantiene como condición principal para apoyar cualquier iniciativa el derecho a decidir de los catalanes, lo que complica el acercamiento al PSOE y provoca el rechazo de la cuarta formación más votada, Ciudadanos (13,93%), que podría ser necesaria en caso de presentarse un frente común contra la continuidad de Rajoy.

Esta situación aboca a un pacto prácticamente imposible de PSOE-Podemos-Nacionalistas de izquierdas (ERC y Bildu), o a la convocatoria de unas nuevas elecciones.

El PP sigue esperando que PSOE y Ciudadanos cambien de opinión

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ve al líder socialista, Pedro Sánchez, "capaz" de buscar una coalición de "ocho o nueve partidos", algunos con planteamientos independentistas, y ha advertido de que ésa no sería la opción más conveniente para España.

Rajoy insiste en su propusta de un "grupo fuerte de 250 diputados" con el apoyo de PSOE y Ciudadanos

Rajoy ha acudido hoy al Congreso para acreditarse como diputado, y ha vuelto a insistir en su propuesta de un gran pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos, con el que se formaría, ha dicho, un "grupo fuerte de 250 diputados" que podría llevar adelante las reformas y que "transmitiría fuera y dentro España un mensaje de tranquilidad, estabilidad, seguridad y certidumbre".

Ha admitido no obstante, en declaraciones a los periodistas, que no ve disponibilidad alguna por parte de Sánchez para dialogar con él, y que el líder socialista ha dejado claro que no propiciará un gobierno del PP.

En este sentido ha lamentado que haya "gente" que "que no ha querido ni hablar" en este proceso, pero espera que en el futuro estén más dispuestos a "escuchar, dialogar y contrastar pareceres". "Yo por mi parte lo voy a intentar", ha añadido.

Mariano Rajoy no ha querido dar detalles de las conversaciones que pueda estar manteniendo con otras fuerzas políticas. Éste es, ha explicado, un proceso constante de diálogo que tiene que continuar pero para el que "no hay unas reglas cerradas".

Y ha reiterado que sólo hay tres opciones: el pacto que él plantea, una coalición de "extrema izquierda" que incluya a independentistas y partidarios del derecho de autodeterminación o volver a celebrar unas elecciones generales.

Pedro Sánchez tendrá que explicar por qué es partidario de una agenda radical

La "mejor" de las opciones, ha subrayado, es la suya, porque lo que necesita el país es "estabilidad, certidumbre, seguridad, consolidar la recuperación económica" y seguir en la senda de crecimiento económico "fuerte" y de "creación de empleo". "Tenemos por delante cuatro años que pueden ser decisivos", ha dicho.

Soraya Sáenz de Santamaría, que jugó un papel protagonista en la campaña, ha hecho este viernes un llamamiento "a la responsabilidad" al PSOE y ha subrayado que su secretario general, Pedro Sánchez, debe elegir entre la agenda "moderada" del candidato 'popular', Mariano Rajoy, o la "radical" de Podemos.

"Pedro Sánchez tendrá que explicar por qué es partidario de una agenda radical, de una agenda en la que uno de los partidos cuyo apoyo va a buscar está planteando un referéndum de autodeterminación y unas políticas que distan mucho de las que han generado crecimiento y creación de empleo", ha declarado, un día después de que el líder del PSOE manifestara desde Portugal su deseo de buscar una coalición de "fuerzas progresistas" si Mariano Rajoy "fracasa" en su intento de formar gobierno.

La "gran coalición", la alternativa de Sánchez a un Gobierno de la derecha

El secretario de Organización del PSOE, César Luena, ha acusado hoy al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, de sufrir una "absoluta falta de liderazgo" y le ha emplazado a desvelar sus planes "si los tiene", después de que los socialistas hayan dicho no a su propuesta de una gran coalición.

No es soportable a estas alturas la ausencia absoluta de liderazgo por parte de Rajoy

"Llegados a este punto, sería bueno saber cuál es el plan de Rajoy, si lo tiene, porque creo que no es soportable a estas alturas la ausencia absoluta de liderazgo por parte de Rajoy", ha denunciado.

En declaraciones en el Congreso donde ha presentado sus credenciales como diputado, Luena ha criticado que veinte días después de las elecciones se sigan sin conocer los planes de Rajoy, más allá de "esa especie de gran coalición con el PSOE" que, ha reiterado, es "imposible".

De momento, ha insistido, le toca al PP intentar formar Gobierno y después será el PSOE el que tome "la iniciativa" haciendo una propuesta a "todas" las fuerzas políticas, en la línea de lo avanzado ayer en Portugal por el secretario general, Pedro Sánchez.

Preguntado por las acusaciones de Podemos que ha sugerido que PP y PSOE han llegado a algún tipo de acuerdo para repartirse la Mesa del Congreso, Luena ha explicado que el PSOE está hablando con todas las formaciones políticas.

Tampoco ha querido avanzar si el derecho a decidir será una de las líneas rojas de su partido ni si Patxi López será su candidato para presidir la Cámara Baja.

"Plantearemos nuestras candidaturas a partir de la semana que viene", ha subrayado.

Podemos converte el derecho a decidir en eje principal de las negociaciones

La dirigente y diputada electa de Podemos, Carolina Bescansa, ha reafirmado este viernes el compromiso de su formación con el derecho a decidir, ya que lo llevaron en su programa electoral y, a diferencia de "otras formaciones", ellos no "olvidan" su "compromiso" con las propuestas incluidas en dicho programa.

Nos hemos presentado a las elecciones estableciendo cinco garantías constitucionales

"Hemos establecido un compromiso de que exista en este país el derecho a decidir. Eso es lo que hemos puesto encima de la mesa, porque hemos recordado nuestro programa", ha afirmado en declaraciones en el Congreso, al ser preguntada sobre si esta cuestión es una línea roja para Podemos a la hora de pactar con el PSOE, formación que no está dispuesta a valorar esta medida.

La también secretaria de programa de Podemos ha dado ha entender que la postura de su formación no ha cambiado respecto al derecho a decidir. No obstante, la líder de Compromís, Mónica Oltra, con cuya formación Podemos concurrió en la Comunidad Valenciana, ha afirmado este viernes que la celebración de un referéndum en Cataluña es una "es negociable en la forma y en el fondo".

"Lo que tenemos es un compromiso con nuestro programa electoral. Nos hemos presentado a las elecciones estableciendo cinco garantías constitucionales", ha respondido Bescansa al ser preguntada por dicha apreciación, tras lo cual ha pasado a enumerar esas cinco garantías, entre las que figura el derecho a decidir.

En concreto, Podemos se comprometió desde un primero momento en su programa a asegurar "el derecho de los gobiernos autonómicos a celebrar consultas a la ciudadanía sobre el encaje territorial del país". Días después de presentarlo, la formación hizo incluso una corrección en el texto para plasmar explícitamente que promoverán "la convocatoria de un referéndum con garantías en Cataluña para que sus ciudadanos y ciudadanas puedan decidir el tipo de relación territorial que desean establecer con el resto de España".

Rivera apuesta por un "gobierno amplio", sin definirlo

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha descartado hoy que vaya a facilitar un Gobierno de PSOE-Podemos, aunque el partido de Pablo Iglesias aplace el referéndum sobre Cataluña y ha dicho que a pesar de que se intente cambiar "Podemos es Podemos".

En una rueda de prensa en la Cámara Baja, acompañado por el diputado Miguel Gutiérrez, que está llevando las negociaciones de Ciudadanos para la constitución de la Mesa del Congreso, Rivera ha insistido en que están dejando "claro" que la igualdad de los españoles no está en la mesa de negociación.

El líder de Ciudadanos dice que no ha manenido contactos con Rajoy "ni discretos ni indiscretos"

Rivera ha criticado que "cada representante de Podemos dice lo que cree conveniente" y ha dicho que por eso "quieren tener varios grupos parlamentarios" porque tienen "problemas de incoherencia" y han querido hacer "suma electoral pensando sólo en escaños y no en España".

El líder de Ciudadanos ha dicho que la renuncia al referéndum no es sólo la condición de Ciudadanos para "sentarse" con Podemos, y se ha referido a la economía de mercado, a la sociedad del bienestar o al pacto del euro, entre otros, que ha calificado como "pilares de la democracia" y con los que "tampoco se negocia".

Por todo ello, Rivera ha dicho que Ciudadanos no se puede plantear "ninguna negociación" con un partido que no respeta el artículo 1 de la Constitución, que dice que la soberanía nacional reside en el conjunto del pueblo español.

Preguntado por si son partidarios de presentar iniciativas parlamentarias aunque no haya Gobierno, Rivera ha dicho que tiene "dudas" sobre que proyectos se pueden o no presentar, por lo que solicitará a los letrados de la Cámara información sobre qué iniciativas se pueden presentar y cuáles no con un Gobierno en funciones.

Ciudadanos insiste en la necesidad de dar ejemplo y ser transparentes, y por ello han anunciado que al coger sus actas de diputado han renunciado a la conexión de ADSL en sus domicilios particulares, y al coche oficial, incluido el propio Rivera.

Miguel Gutiérrez, sin embargo, ha explicado que no han renunciado ni al teléfono móvil ni al ipad, al considerar que son "instrumentos de trabajo".