La madre del 'Cuco' asegura que el infiltrado "colaboró" en la "trampa" que le tendió la Policía para incumplir el alejamiento de la familia

La Fiscalía mantiene su petición de 6.480 euros de multa para los padres del 'Cuco' y para el supuesto infiltrado

Un agente del Grupo de Menores (Grume) de la Policía Nacional que se encargó de la investigación de la desaparición y muerte de Marta del Castillo ha asegurado este viernes que el supuesto infiltrado que ha entregado al juez más de 600 horas de conversaciones grabadas en el entorno y en la familia del 'Cuco' no es más que un "delincuente" y que los datos que ha aportado a dicha investigación sólo son "paparruchadas".

Así lo ha asegurado este agente del Cuerpo Nacional de Policía durante su declaración en el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal número 10 de Sevilla contra los padres del 'Cuco', identificados como R.I.G.M. y A.R.C., y P.B.R., el supuesto infiltrado, por incumplir la orden de alejamiento que tenía el entonces menor de edad respecto a la familia de Marta del Castillo.

En este sentido, fuentes judiciales han informado a Europa Press de que el juicio ha quedado visto para sentencia después de que la Fiscalía hispalense haya mantenido su petición de 6.480 euros de multa para los tres acusados como cooperadores necesarios de un delito de quebrantamiento de medida cautelar.

Hay que recordar que el 'Cuco' fue sorprendido el 14 de noviembre de 2010 cuando viajaba en un vehículo junto a sus progenitores y el supuesto infiltrado por la AP-4 que une Sevilla y Cádiz, a 26 kilómetros de la provincia hispalense, cuando sobre el entonces menor pesaba una orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 50 kilómetros de la familia de Marta del Castillo o de su lugar de residencia.

La primera en declarar ha sido la madre del 'Cuco', que ha relatado que el día antes de ocurrir los hechos quedaron con el supuesto infiltrado para acudir junto a su hijo al cumpleaños de un familiar de éste en Las Cabezas de San Juan, añadiendo que, como era consciente de la orden de alejamiento que pesaba sobre el 'Cuco', miró en Google y comprobó que "no había problemas" porque Las Cabezas "está a más de 50 kilómetros" de Sevilla.

El infiltrado "se pasó la salida" de las cabezas

La acusada ha precisado que recogieron al 'Cuco' del piso de convivencia en Puerto Real (Cádiz) donde se encontraba en esos momentos y se dirigieron en coche —que conducía el infiltrado y en el que viajaban ella, su pareja y el entonces menor— hacia el cumpleaños referido, todo ello hasta que, en un momento dado, el infiltrado "se pasó la salida" de Las Cabezas, parándoles a continuación la Policía en un control establecido en la AP-4.

"La Policía nos paró y nos pidió el DNI", ha dicho la imputada, quien ha agregado que, tras pasarse la salida de Las Cabezas, "ya no podíamos dar la vuelta ni coger otra salida", punto en el que ha opinado que fueron víctimas de una "trampa" urdida por la Policía "para cogernos" y en la que "colaboró" el infiltrado. "Yo no iba hacia a Sevilla ni había organizado ninguna fiesta allí", ha subrayado.

El padre del 'Cuco' se ha acogido a su derecho a no declarar, mientras que el infiltrado ha comenzado su comparecencia diciendo que mantenía una relación "de interés" con los padres del entonces menor ya que "colaboraba" con la Policía Nacional "en recabar datos" para esclarecer la desaparición y muerte de Marta, por lo que, según ha explicado, se le dio de alta en el Ministerio del Interior "como informante" dos meses y medio después de la desaparición de la joven.

Tras precisar que esta relación con la Policía duró hasta días antes de la vista oral que se celebró contra los mayores de edad acusados en este caso, ha agregado que fue tres días antes del incumplimiento de la orden de alejamiento cuando tuvo conocimiento de que los padres del 'Cuco' iban a ir a recogerlo del piso de convivencia y lo iban a llevar a Sevilla para celebrar "una jornada sorpresiva" que le sirviera "de respiro".

"riesgo de fuga"

El infiltrado, que ha aseverado que "no le mueve el dinero", sospechó entonces que podría existir riesgo de fuga y, por ello, alertó a los investigadores policiales, que ordenaron, según su versión, instalar una radiobaliza en el vehículo, mientras que también "le pidieron" que él fuera el conductor. Así, y ya el día de los hechos, recogieron al 'Cuco' y "tomamos dirección a Sevilla" hasta que se toparon con el control policial, antes de lo cual "accionó de forma sigilosa las luces de niebla" para que el coche fuera más visible por los agentes.

"El objetivo del control era interceptar el vehículo", ha dicho el infiltrado, que ha insistido en que la Policía le trasladó que "se iba a establecer el control para abortar la tentativa de fuga" y ha afirmado que, en ese momento, desconocía que pesara una orden de alejamiento respecto al 'Cuco'.

En la vista oral ha declarado también la que fuera jefa del Grume, quien ha aseverado que fue el infiltrado quien les comunicó que la madre del 'Cuco' tenía intención de darle una "sorpresa" y llevarle a Sevilla, punto en el que ha aclarado que fue el infiltrado quien, un día, se presentó en el Grume "diciendo que era amigo de la familia del 'Cuco' y que podía aportar cosas sobre la investigación", aunque "no llegó a aportar nada de relevancia" salvo ese posible viaje a Sevilla.

La agente ha señalado que no se estableció ningún dispositivo "especial" para controlar a los padres del 'Cuco', sino que en uno de los controles rutinarios de seguridad que se establecen los fines de semana fueron interceptados. "Me llamaron un domingo porque en un control habían parado a un coche y en él viajaba el 'Cuco'", lo que puso inmediatamente en conocimiento de la Fiscalía de Menores, tras lo que el entonces menor fue trasladado a dependencias del Grume como imputado no detenido.

El infiltrado "nunca nos dio nada concluyente"

Al hilo de ello, la exresponsable del Grume ha negado que pidieran al infiltrado que condujera el coche y también que le dieran órdenes específicas, y ha afirmado que el acusado les trasladó la información "por posible quebrantamiento y no por riesgo de fuga", todo lo cual desmonta punto por punto la versión ofrecida por el infiltrado.

También ha declarado un segundo agente del Grume, quien ha aseverado que "todo lo que nos decía" el supuesto infiltrado "lo tomábamos con reticencia, nunca nos dio nada concluyente, eran datos banales", mientras que también ha negado que se instalaran radiobalizas en el vehículo ni que pidieran al acusado que lo condujera.

"Estamos tratando con un delincuente, no con una persona normal, tiene muchos antecedentes, sólo nos había contado paparruchadas", ha criticado este policía, mientras que otro agente que participó en el control ha afirmado que éste era rutinario y que se paró el vehículo de los padres del 'Cuco' "aleatoriamente", ya que "no había orden de pararlo".

También estaba citado para declarar como testigo el 'Cuco', aunque se ha acogido a su derecho a no declarar, derecho al que podía acogerse al ser sus padres los acusados.

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