El episodio de polución eleva un 10% las consultas en urgencias

  • Los hospitales madrileños recibieron en diciembre hasta 800 visitas diarias más de lo habitual coincidiendo con el pico de contaminación.
  • Los médicos atendieron a más niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Imagen de la boina de contaminación sobre Madrid desde el Cerro del Tío Pío (Puente de Vallecas).
Imagen de la boina de contaminación sobre Madrid desde el Cerro del Tío Pío (Puente de Vallecas).
JORGE PARÍS

Durante el pasado mes de diciembre, entre el 1 y el 6 y el 24, el Ayuntamiento de Madrid activó los escenarios 1 y 2 del Protocolo de Medidas para episodios de contaminación. Las consecuencias de esta contaminación se vieron de forma clara en la ‘boina’ sobre la capital y la mala calidad del aire.

Los especialistas médicos también observaron los efectos de la polución en la salud de los madrileños. “Observamos un incremento de atenciones en urgencias de entre un 5 y un 10% en estos periodos de tiempo en los que ha aumentado el nivel de partículas contaminantes” según explica la doctora Carmen del Arco, presidenta del SEMES Madrid y coordinadora de Urgencias del Hospital de La Princesa. Según los datos del Observatorio de resultados del Servicio Madrileño de Salud en 2014 hubo 8052 visitas a urgencias diarias. Este episodio de contaminación dejaría entre 400 y 800 consultas diarias más en urgencias. La doctora del Arco añade que, aunque no todos los casos que se produjeron fueron respiratorios, “en urgencias el incremento que se produce ante cualquier situación puede estimarse como influido por ella”.

Los pacientes que más acudieron a los hospitales madrileños son personas con afecciones respiratorias y cardiovasculares, niños, ancianos y personas sin recursos.

El aumento de “partículas de diferentes tamaños en el aire” desencadena dos respuestas. Por un lado, “una acción irritante”, es decir, "las partículas entran en contacto con las mucosas, la conjuntiva, la vía aérea inferior (bronquios y alveolos) y producen una reacción para intentar eliminarlas que consiste en la producción de lágrimas, picor, tos, aumento de la mucosidad y, en las personas más sensibles, la broncoconstricción, que es la contracción de la musculatura lisa que envuelve a los bronquios para cerrarlos y que no entren más partículas, pero tampoco entra más aire”. La otra respuesta, menos clara y “tiene que ver con la reacción que se produce en otras partes del organismo, en el sistema cardiovascular, y que conducen a un aumento de problemas como la angina, el infarto o las hemorragias cerebrales”.

Del Arco explica que la sustancia que “puede resultar más perjudicial es el dióxido de nitrógeno (NO2)” aunque “hay muchas sustancias implicadas”. Otras de las sustancias contaminantes que influyen en nuestra salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe Calidad del aire (exterior) y salud de 2014 son las partículas de 10 microgramos por centímetro cúbico o de menor diámetro (PM10 o PM2,5), el ozono troposférico (O3) y el dióxido de azufre (SO2).

432.000 muertes en la UE por partículas

Por otra parte, la Agencia Europea de Medio Ambiente afirma en su informe Calidad del aire en Europa de noviembre de 2015 que las partículas PM2,5 son “responsables de 432.000 muertes prematuras en Europa en 2012” mientras que la exposición a NO2 y O3 causan “75.000 y 17.000 muertes prematuras respectivamente”.

La contaminación del aire no solo afecta al sistema respiratorio, la OMS explica que algunos de los efectos a corto y largo plazo de la mala calidad del aire también “elevan los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares” y una de las causantes son las PM.

Patologías asociadas a la polución

Las partículas PM10 o de menor diámetro (PM2,5) “pueden penetrar y alojarse en los pulmones” según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe sobre la Calidad del aire (exterior) y salud de 2014. Este mismo informe señala que exponerse de forma crónica a estas partículas “agrava el riesgo de desarrollar cardiopatías y neumopatías, así como cáncer de pulmón”.

El ozono troposférico (O3) provoca problemas respiratorios, asma, disminuye la función pulmonar y origina enfermedades pulmonares y es “uno de los contaminantes que más preocupan en Europa”.

El dióxido de nitrógeno (NO2) es la causa de las bronquitis en niños asmáticos, disminución de la función pulmonar y afecta directamente al sistema respiratorio, llegando a causar inflamación de este.

El dióxido de azufre (SO2) causa irritación pulmonar e inflamación del sistema respiratorio que provoca: tos, secreción mucosa, agrava el asma, bronquitis crónica... La OMS afirma en su informe de 2014 que “los ingresos hospitalarios por cardiopatías y la mortalidad aumentan en los días que los niveles de SO2 son más elevados”.

Aunque también afectan otros contaminantes como el Benzopireno o BaP, que es cancerígeno y se forma por la combustión de madera.

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