David Muñoz en 'El Xef'
David Muñoz en un momento de 'El Xef'. CUATRO

Las palabras que más repite David Muñoz -el cocinero que con 36 años tiene ya dos restaurantes en Madrid, uno de ellos, el DiverXO, el único con tres estrellas Michelin de la capital y está a punto de abrir uno más en Londres- son "puta locura".

Así recuerda los siete años de sacrificio que le han llevado a donde está, como "una puta locura". Pero no sería tal locura a tenor de lo conseguido y de que, además de ser uno de los chefs más jóvenes y mediáticos (amén de marido de la presentadora Cristina Pedroche) está a punto de estrenar su propio programa de televisión.

El Xef abre sus puertas el domingo en Cuatro en horario de prime-time (a eso de las 22.00 h), pero no es un programa de cocina. Se trata de un docu-show que muestra los dos últimos años de David Muñoz en todos los ámbitos: profesional y personal.

Yo quería que se viera la parte bonita y la que no lo es, la del sacrificio De hecho, un equipo de rodaje de una o dos personas, según los momentos, le siguió durante algunos de los acontecimientos más importantes de su carrera y de su vida, desde la apertura del segundo DiverXO a sus viajes inspiracionales por Bangkok, Bombay o Nueva York.

Son 4 horas de televisión en cuatro entregas de este "yonqui de la cocina", como lo definen los creadores del documental, que llegó a dormir en su primer restaurante y a pasar 18 horas al día trabajando.

"Para hacer este programa pusimos algunas condiciones", cuenta David Muñoz, "no queríamos falsear, provocar o repetir situaciones para que quedaran bonitas en la cámara". Así, este espacio "se sale de lo que es la televisión comercial".

Al chef esta documentación exhaustiva de su vida y su exhibición le aporta mucho. "Se han dicho muchas tonterías y hay muchos mitos sobre el mundo de DiverXO y David Muñoz", se lamenta, por lo que "esa nube mediática que se ha montado ha hecho que mucha gente me conozca, pero sólo al final del camino, que además sigo recorriendo", por lo que este documental resolverá algunos de esos mitos.

"Yo quería que se viera la parte bonita y la que no lo es, la del sacrificio", dice Muñoz, que explica que "trabajar de la mañana a la noche siete días a la semana es la clave para saber que no le debo nada a nadie" y que para ser uno mismo "hay que ser cabezota, porque cuanto más arriba estás, más gente se empeña en decirte que lo haces mal, por eso hay que ser terco".

Muñoz y su esposa han estado en los últimos meses siempre en el candelero de la admiración, pero también de las críticas. "La peor crítica es la que se hace desde el desconocimiento, sobre cosas que no son verdad, es un tipo de crítica fácil, desleal".

DiverXO es un local de alta cocina, de fusión, de experimentación y de precios prohibitivos, como obliga el personal que se emplea, los productos exclusivos que componen sus platos, el show que los acompaña y la fuerte demanda (hay una lista de espera de muchos meses). Sin embargo, "2016 será el primer año en que seamos rentables en el cómputo global", como reconoce el chef.

David Muñoz explica que comer tiene que ver "con una de las pasiones más fuertes del ser humano, con la gula" y que "ya sea un cubierto de 200 euros, de 50 o de 10, al final lo que se busca es disfrutar con la comida".

El Xef es una puerta abierta a la personalidad de David Muñoz, que no duda en asegurar que "si alguna vez me queda tiempo para cocinar es para Cristina", su mujer.