La organización agraria COAG en Andalucía ha mostrado este martes su temor a "mermas importantes" en cereales, olivar y hortalizas de invierno ante la escasez de lluvias y las altas temperaturas, como colofón de un año que comenzó con la entrada en vigor de la nueva Política Agraria Común (PAC) y se cierra con "la sentencia que anula acuerdo con Marruecos".

Los cereales de secano se vieron muy afectados por los golpes de calor en mayo, seguido de un verano también cálido. Una campaña más los precios no remontan, con costes cada vez más altos, mientras el petróleo sigue bajando pero los abonos no bajan, especialmente los nitrogenados.

Entre los aspectos más destacados del cultivo, COAG-A ha citado en una nota la aplicación de los nuevos requisitos impuestos por la reforma de la PAC para el cobro del tramo de ayudas conocido como 'greening' en cuanto a la necesidad de diversificación de cultivos en la explotación, que ha propiciado el aumento de superficies sembradas de otros cultivos como las proteaginosas.

Por lo que respecta al sector del olivar, la producción de 850.000 toneladas de aceite de oliva, un 53 por ciento menor que la anterior, generó una tensión enorme en los mercados, con un importante aumento del precio en origen. Hay que destacar que esta subida de precio no afectó sustancialmente a la renta de los olivareros.

En este clima de tensión en el mercado, la Comisión decidió aumentar en 35.000 toneladas el acceso sin arancel de aceite de oliva de Túnez durante dos años, que se suma a las 56.700 toneladas ya concedidas. COAG ha subrayado que esta medida afecta de forma directa al mercado, pero no precisamente para estabilizarlo, ya que altera "discriminatoriamente" la ley de oferta y demanda a favor de distribuidoras y envasadoras que controlan el mercado del aceite de oliva.

En cuanto a la aceituna de mesa, a pesar de que la climotología del año, la producción final no se ha visto mermada, aunque la sequía sí ha afectado a la calidad, con menores calibres. Sin embargo, "la industria ha aceptado todo, cubriendo los mercados de una forma que en nada beneficia al prestigio de nuestra aceituna". Los precios han subido un 30 por ciento de media, pero "un año más no han llegado a cubrir los costes de producción".

Frutas y hortalizas

En frutas y hortalizas, ha sido una campaña marcada por la inestabilidad. La producción sigue aumentando, se mantiene la incertidumbre en los precios y, en cuanto al funcionamiento del mercado, hay que mejorar la aplicación de la ley de cadena alimentaria.

Respecto a los cítricos, la campaña pasada terminó con precios muy bajos y viéndose agravada por el veto ruso. Sin embargo, el inicio de esta ha venido marcado por una ligera subida, con una producción media y de buena calidad.

La campaña de frutos rojos ha sido aceptable. La producción ha sido mejor que en campañas anteriores y los precios han sido buenos al principio y al final cayeron.

En cuanto a la remolacha, en la campaña pasada se sembraron 8.400 hectáreas y se entregaron 678.000 toneladas. A pesar de las condiciones climatológicas sufridas, las buenas prácticas de los agricultores sirvieron para cerrar la campaña con una producción similar a la de la campaña anterior.

De algodón se sembraron 10.000 hectáreas menos que en la campaña anterior. Las plagas han causado estragos y han dejado las entregas en algo menos de 160.000 toneladas. El uso del tidiazurón permitió salvar la campaña al permitir adelantar la cosecha.

En cuanto al viñedo, la campaña ha venido marcada por las elevadas temperaturas y las escasas precipitaciones. En la mayor parte de las zonas productoras, esto ha supuesto un adelanto en la vendimia. A pesar de las difíciles condiciones, la cosecha no ha disminuido tanto como se esperaba y la calidad de la uva ha sido muy buena, si bien los grados son inferiores a los de la campaña anterior en algunas zonas.

Frutos secos

Los frutos secos tuvieron una cosecha media-alta, con un precio elevado. Crece la superficie de almendro, por lo que puede haber un aumento importante de la producción en los próximos años. La próxima cosecha puede verse afectada por la falta de frío, ya que la mala floración puede provocar una reducción del 50 por ciento.

En castaña, la cosecha fue media alta y de muy buena calidad. En Málaga se recogieron en torno a los cuatro millones de kilos, con una producción al alza debido a la cada vez mayor productividad de las plantaciones jóvenes. Por su parte, Huelva superó los dos millones de kilos, también con buena calidad.

En cuanto al precio, en la zona de Málaga, más precoz, empezó alto pero fue bajando rápidamente, y la demanda se redujo por las altas temperaturas y porque que Italia, la principal compradora internacional, ya empezaba a recuperarse de la plaga de la avispilla.

En cuanto a la patata, la campaña ha sido buena. No ha habido daños destacados por enfermedades. La producción ha sido normal y el precio es bueno. No obstante, en Sevilla, la campaña ha estado marcada por la alerta del organismo de cuarentena Epitrix y los controles exigidos.

En ajo, la campaña ha sido buena, pero peor que en las campañas de referencia. La producción es de buena calidad y se espera que el precio suba ya que en Argentina se ha producido una pérdida de 5-6 millones de kilos.

GANADERÍA

En cuanto a los sectores ganaderos, la distribución de las precipitaciones ha sido muy irregular y ha afectado de manera desigual a las distintas regiones de Andalucía. Hasta el otoño, la producción de pastos no fue del todo mala, pero la falta de lluvias ha mermado el desarrollo de la hierba y ha ralentizado el nacimiento de los forrajes de siembra.

En cuanto a los mercados, el que se refiere a la carne de ovino y porcino ibérico se ha mantenido estable, aunque en el caso de los corderos el precio para estas fechas no ha evolucionado tan favorablemente como cabría esperar.

En el caso del vacuno, los precios en general han estado muy ajustados y a partir del verano vienen acumulando un ligero descenso. Los ganaderos esperan la recuperación para el próximo año siempre que no el consumo no se vea afectado por el reciente informe de la OMS sobre los efectos para la salud del consumo excesivo carnes rojas.

El sector lácteo no atraviesa su mejor momento. En el caso de la leche de cabra, un sector inició el año con una bajada histórica de precios, que se logró estabilizar a partir de la primavera. El sector se encuentra expectante ante la evolución del año próximo, pues en caso de mantenerse la tendencia o si bajasen los precios, la rentabilidad de las explotaciones se vería seriamente comprometida.

COAG-A ha destacado la difícil situación por la que atraviesa el vacuno de leche. Los vaqueros sufren importantes pérdidas económicas desde finales del año anterior, con cotizaciones de la leche muy ajustadas a los costes de producción y en muchas ocasiones sin llegar a cubrirlos.

En cuanto a la apicultura, la campaña fue mala, con una muy baja producción en toda Andalucía. En líneas generales se puede hablar de unas pérdidas en torno a un 50-60 por ciento de la cosecha respecto a un año medio, con algunas zonas en las que prácticamente no se han llegado a usar los extractores.

En el caso del polen, el resultado ha sido aún peor, dándose una campaña escasa o directamente nula en la mayoría de las zonas productoras. La actual situación de falta de lluvias y altas temperaturas no favorece la formación de la piña invernal y augura un problema en las floraciones tempranas como el romero.

El mercado de la miel está paralizado, los operadores no ofertan compras y, si lo hacen, es a la baja a pesar de la mala campaña. El sector espera que se agilice la gestión de la ayuda agroambiental, pues sigue sin saber nada de la tramitación para llegar a una resolución que aclare quien está dentro de la ayuda.

Consulta aquí más noticias de Sevilla.