"No queremos que haya elecciones anticipadas. Es la última de las opciones". Así de rotundo se mostró este miércoles el líder del PSOE, Pedro Sánchez, tras reunirse durante 45 minutos en La Moncloa con el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Fue este quien convocó el encuentro, para "explorar las posibilidades de acuerdo". Posibilidades que son nulas, según aseguró Sánchez tras la reunión. "No vamos a apoyar la continuidad del PP ni la de Mariano Rajoy al frente del Gobierno", afirmó.

"Es a la primera fuerza política a la que corresponde la responsabilidad de intentar formar Gobierno", dijo, en un intento por sacar de su tejado la pelota que tanto PP como Ciudadanos depositaron tras conocer los resultados de las pasadas elecciones, que no permiten a Rajoy ser investido presidente, pese a ser la lista más votada, si a la abstención de C’s, ya anunciada, no se suma la del PSOE.

Corresponde a la primera fuerza política la responsabilidad de intentar formar Gobierno Sánchez instó a los populares a intentar lograr la mayoría parlamentaria necesaria. "Si lo consiguen, podrán contar con nosotros para hacer una oposición útil y leal". Y como ejemplos concretos, citó su disposición a llegar a acuerdos en "cuestiones de Estado" como "la defensa de la integridad territorial y la lucha contra el terrorismo yihadista". Pero si no lo logran, el líder del PSOE, la segunda fuerza en votos y escaños, dejó claro que los socialistas van a "trabajar por que haya un gobierno de cambio". Y para ello, están dispuestos a "explorar todas las opciones"

No obstante, Sánchez pidió a todas las fuerzas políticas que respeten "los tiempos de la democraia" y que no se adelanten acontecimientos, y anunció que "el PSOE tratará de optar a presidir el Congreso de los Diputados. "Sería lo razonable", afirmó, al tiempo que reclamó la necesidad de trasladar la "pluralidad" surgida de las urnas a la composición de la Mesa del Congreso.

El líder socialista, que reconoció haber almorzado ayer con Felipe González para "charlar de muchas cosas y escuchar sus consejos", explicó que su partido se va “a ofrecer para liderar las negociaciones con el resto de fuerzas políticas”. En este sentido, declaró que la "nueva etapa política no puede estar presidida por las líneas rojas", sino por el diálogo. "Frente a quienes trazan líneas rojas, nosotros vamos a tender puentes", afirmó. La oferta de Sánchez se dirigía a todas las fuerzas políticas, sin exclusión.

El PSOE explorará "todas las opciones" para que haya un Ejecutivo de cambio en EspañaHoras antes, el presidente de C’s, Albert Rivera, propuso a PP y PSOE un "pacto por España" a tres bandas, destinado "regenerar" y "reformar" el país, pero sin contar con Podemos, que defiende el derecho a decidir, ni con partidos nacionalistas. "Agradecemos la oferta, pero no es tiempo de frentes, sino de diálogo; no de uno contra otros, sino entre todos", respondió el dirigente socialista. Eso sí, dejó muy claro que el PSOE "no está dispuesto a trocear la soberanía nacional". "Garantizamos la unidad territorial y el derecho a decidir de todos los españoles", añadió.

Sánchez aprovechó para lanzar un mensaje a los barones socialistas que el día anterior se animaron a marcarle el camino, especialmente a la presidenta andaluza, Susana Díaz:"Ella tiene cultura de partido y sabe que soy yo quien marca y quien propone las líneas politicas". Rajoy, por su parte, afirmó que la actitud de Sánchez impidió hablar de los asuntos que, a su juicio, interesan a los españoles. El ‘no’ del socialista fue tan rápido, al parecer, que no hubo margen para hacer ninguna oferta.