Joan Miró’s studio, Mallorca, 1973
Foto cenital de Joan Miró en su estudio en 1973 Photo Francesc Català-Roca © Photographic Archive of the Historical Archive of the College of Architects of Catalonia - Miró’s studio, Mayoral at 6 Duke Street, London, 21 January – 12 February 2016, www.galeriamayoral.com

En 1956, cuando el pintor Joan Miró (1893-1983) se estableció en Mallorca tras residir en Barcelona y, antes, en París, logró hacer realidad un sueño de juventud: establecerse y trabajar "en un estudio muy grande". Adoraba la isla, de la que procedía su familia materna y también su esposa, y fabuló durante años con poder pintar en un lugar que consideraba "maravilloso" porque retenía "la frescura de los primeros días de la creación".

Tras hacerse con un terreno en Son Abrines, en las afueras de Palma y a solo 300 metros del Palacio de Marivent de la familia real, encargó a su amigo el arquitecto Josep Lluís Sert, uno de los impulsores del estilo racionalista en España, el diseño de una casa con un gran espacio de trabajo anexo. "En el nuevo estudio tuve espacio suficiente por primera vez. Pude desembalar cajas que contenían obras realizadas muchos años atrás [...] Cuando saqué todo ello, en Mallorca, comencé a hacer mi autocrítica [...] Fui despiadado conmigo mismo. Destrocé muchas telas, y sobre todo muchos dibujos y gouaches", recordaría más adelante.

Incansable

Trabajó como un jardinero El que sería famoso mundialmente estudio de Miró, llamado Taller Sert, fue ampliado en 1959 con otro cercano, en una casa del siglo XVIII que compró el artista, que a esas alturas era una figura cotizadísima y de fama mundial. En ambos Miró se entregó como nunca antes a la producción. Era incansable y pintaba, esculpía o hacía cerámica a diario. "Trabajo como un jardinero", decía para explicar la entrega a la creación con el mismo aire ingenuo de su obra.

El interior del estudio de Miró, que hoy forma parte de la Fundación Pilar i Joan Miró a Mallorca, será emulado del 21 de enero al 12 de febrero de 2016 en Londres en la sede en la ciudad de la Galería MayoralDuke Street, nº6, St James's—. Pese a la ausencia de la pristina luminosidad balear, la recreación, titulada Miro's Studio (El estudio de Miró), pretende ser una réplica todo lo exacta posible del ambiente donde ejerció el arte más y mejor durante casi treinta años.

60º aniversario

La exposición celebra el 60º aniversario de la apertura del Taller Sert. El arquitecto y Miró se habían conocido en 1937, cuando el primero proyectó el Pabellón de la República Española para la Exposición Internacional de París, que el gobierno democrático aprovechó para buscar ayuda internacional,  económica y política, contra el golpe militar franquista. En el edificio rectilíneo y translúcido de Sert —está reconstruido en BarcelonaPicasso mostró por primera vez el Guernica y Miró estrenó un cuadro de grandes dimensiones, El segador, una obra que desapareció misteriosamente tras la exposición y de la que no se tienen noticias.

Sert llegó a ser decano de la Escuela de Diseño de Harvard Para diseñar el estudio Sert tuvo que comunicar sus ideas a Miró por carta, ya que, dada su militancia republicana y antifranquista, el arquitecto vivía exiliado en los EE UU, donde llegó a ser decano de la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard. De la dirección de la obra sobre el terreno en Palma se encargó el arquitecto Enric Juncosa, cuñado de Miró.

Techo sinuoso

Con planta en forma de ele y estructura de hormigón con acabados y revestimientos en piedra y terracota, el taller tiene dos niveles, techo abovedado y sinuoso en un guiño hacia el Mediterráneo, grandes ventanales que dejaran entrar toda la luz posible y un exterior cromático en alguna de las fachadas. Sert diseñaría veinte años más tarde, en 1976, la sede de la Fundació Joan Miró de Barcelona.

25 pinturas y dibujos de Miró, material histórico y de archivo, muebles... La exposición londinense del gran espacio interior del estudio —que Miró estableció como necesario dado que trabajaba en obras de grandes dimensiones— incluye 25 pinturas y dibujos de Miró y reúne numeroso material histórico y de archivo, muebles, elementos decorativos, herramientas de pintura y artículos para el hogar.

Vida cotidiana

La propuesta "ofrece al visitante una visión real de la vida cotidiana de uno de los artistas más importantes de la historia", dicen los organizadores de la muestra, coordinada por la directora de la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca y producida en colaboración con el estudioso Joan Punyet Miró, nieto del artista.

Entraba en su universo imaginario, en su realidad "El estudio ofreció a Miró un entorno de trabajo adecuado. Cuando cerraba la puerta detrás de él cortaba todo contacto con el mundo exterior y entraba en su universo imaginario (...), su realidad, que se disponía sobre un fondo de luz mediterránea, los colores y las formas", añade Punyet Miró. Después de haber vivido en diferentes lugares de Europa, el estudio en Mallorca se convirtió en un "refugio" para Miró y su trabajó. 

Orden y limpieza

Aunque algunas de las piezas más notables que alberga el estudio no han podido ser trasladadas a Londres por razones de seguridad, serán reemplazadas por réplicas para intentar mostrar de manera objetiva el ambiente en que trabajaba Miró, un artista que apostaba en su ámbito creativo por el mismo orden y limpieza que transmite su arte.