El Consell ha aprobado este viernes un acuerdo por el que declara la reprobación de todos los políticos de la Comunitat Valenciana condenados por corrupción y ha comenzado ya a quitar las placas y distinciones de todos los espacios públicos dependientes de la Generalitat en las que figuran, con la retirada de dos placas dedicadas al exconseller Rafael Blasco y una al exalcalde de Torrevieja Pedro Hernández Mateo.

El Consell cumple así con la resolución aprobada por las Corts el pasado 15 de octubre, que instaba al Gobierno valenciano a elaborar una declaración formal y pública de reprobación y repulsa de todos los políticos de la Comunitat condenados por corrupción, delitos contra la hacienda pública y la seguridad social o por delitos contra la administración pública.

Asimismo, instaba a retirar las placas y distinciones en las que figure el nombre de políticos corruptos de todos los espacios públicos dependientes de la Generalitat, ha explicado la vicepresidenta y portavoz del Consell, Mònica Oltra, en la rueda de prensa posterior al pleno.

La Conselleria de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación retiró la primera placa la pasada semana del centro de salud de Bellreguard (Valencia) en la que figuraba el nombre de Rafael Blasco, conseller de Sanidad cuando se inauguró el centro y actualmente en prisión para cumplir una condena por desviar fondos públicos dirigidos a cooperación internacional.

También se retiró otra placa con el nombre de Blasco del Centro de Enfermos Mentales Ciudad Jardín de Alicante y otra deel acceso al pantalán de acceso a embarcaciones deportivas de Torrevieja dedicada a Hernández Mateo.

El Consell ha hecho una llamada a los ciudadanos, ayuntamientos, diputaciones, universidades y otras instituciones para que contribuyan a prevenir, denunciar y erradicar las conductas delictivas e ilegítimas, sumándose a esta declaración.

"uso y abuso" de las placas

Oltra ha compartido también una reflexión acerca del "uso y abuso" que se ha realizado de las placas y demás elementos conmemorativos, y ha puesto como ejemplo que en una visita a la residencia de Carlet (Valencia) ha podido ver una placa en la que se recuerda que Fabra la visitó en 2013.

A su juicio, las placas "no están para eso" y "no está justificado" emplear dinero público en elementos que "inmortalizan una visita" porque es algo habitual en los cargos públicos realizarlas.

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