La Junta volverá a utilizar veneno para combatir la plaga de topillos. Eso sí, ahora tomará más precauciones para que no se repitan muertes de otras especies, como ocurrió en Tierra de Campos. Esto llevó a los ecologistas a denunciar el caso en los juzgados, tras lo cual dejaron de emplear este sistema.

Villalar de los Comuneros es el lugar elegido para volver a emplear el veneno antitopillos a partir de mañana. Si funciona allí, se extenderá a otras comarcas de la región afectadas por la plaga, informó Ical.

Para que otros animales, especialmente aves y liebres, no mueran por comerse este veneno, ahora lo van a colocar dentro de unos pequeños tubos por los que sólo entran los topillos, al lado de las cunetas.

Desde la Consejería de Agricultura dicen que la utilización del veneno no interfiere en el proceso judicial abierto.

«Entonces, las cámaras agrarias aplicaron el veneno de forma extensiva y es cierto que murieron algunas palomas, pero no está probado que fuera por los efectos de este producto; ahora, lo pondremos en las cunetas y lo protegeremos con tubos para que no puedan comerlo otros animales», explican desde Agricultura.

El veneno que utilizarán volverá a ser la clorofacinona, un raticida recomendado para el control de ratas, ratones y topillos.

La Junta también empezará mañana con la limpieza de cunetas con máquinas para destruir madrigueras.

3 preguntas a...

J. J. Luque-Larena. Biólogo

1 ¿Los topillos han estado siempre aquí?

Están muy extendidos en toda Europa. Hace 30 años sólo se encontraban en los Pirineos, la Cordillera Ibérica y el Sistema Central. En Cataluña no se extendieron pero han colonizado la meseta norte.

2 ¿Por qué las plagas?

La estrategia de expansión del topillo es tener muchas crías y muy rápido. Esto se ha visto favorecido aquí por la siembra directa, poco volteo (arado), concentración parcelaria y más regadío.

3 ¿Qué hay de cierto en todo lo que se dice de esta plaga?

Hay una falta de rigor absoluta, mucha confusión y no se investiga. Al aparecer la gripe aviar no se cuestionó que hacía falta investigar, pero de los topillos habla cualquiera.