El exalcalde de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y actual portavoz de la oposición en el Ayuntamiento, Diego Ortega, ha negado "rotundamente" que el equipo de Gobierno que dirigía en la legislatura anterior dejara una deuda de 800.000 euros en suministro eléctrico como le ha acusado el primer teniente de alcalde actual, Gonzalo Redondo.

En palabras de Ortega, acordaron un plan de pago cuatrimestral con la empresa suministradora y ha pedido a los gobernantes actuales que muestren las facturas que así lo atestiguan.

El portavoz 'popular' ha solicitado al equipo de Gobierno que "no culpen al PP de las decisiones que toman, mal recibidas por comerciantes y vecinos y menos con falsedades". Se refiere a la polémica que se ha suscitado en Alcázar de San Juan por la decisión de encender las luces navideñas en fecha más tardía de lo habitual y con menos cantidad de bombillas.

En este sentido, Ortega ha indicado que "si no quieren poner la iluminación de Navidad, que no la pongan, pero que no nos echen las culpas a otros" y ha ratificado que su partido "mostrará con papeles, si nos facilitan el acceso a la información y no vulneran nuevamente nuestros derechos", que lo que afirma Redondo "es mentira".

Por otro lado, se ha referido a la deuda "mucho mayor" que había en el Ayuntamiento en suministro eléctrico cuando llegaron al Gobierno en 2011 Partido Popular y Ciudadanos por Alcázar y ha subrayado que le hicieron frente mediante un plan de pagos cuatrimestral que la dejó saldada en diciembre de 2014. "Habrá que ver ahora las facturas posteriores a esa fecha, del período en el que aún estábamos al frente del Gobierno local y posteriores".

Diego Ortega ha afirmado que el PSOE "ha utilizado" este argumento porque "están nerviosos por los resultados catastróficos que se prevén para su partido en las elecciones generales" y que esta actitud "es una muestra más, como hizo Pedro Sánchez en el debate, de la utilización del insulto y la descalificación por parte del PSOE".

En este sentido, ha apuntado que los socialistas, en las últimas elecciones municipales y autonómicas "consiguieron los peores resultados de su historia en Alcázar y en Castilla-La Mancha, motivo de su radicalización para intentar arañar un puñado de votos de la extrema izquierda, perdiendo la última legitimidad que les queda", ha manifestado.