El puñetazo que un joven de 17 años dio a Mariano Rajoy no ha sorprendido en el barrio pontevedrés donde hasta hace poco vivía su abuela, que ha fallecido recientemente.

Con la anciana residía a temporadas su nieto, el joven autor de la brutal agresión (al que en las redes sociales se conoce como Capi) y con el que los vecinos convivían muy a su pesar.

A veces te saludaba y otras creías que te iba a pegar, como hizo con Rajoy

"Es el típico chaval que te intimidaba, a veces te saludaba y otras pensabas que iba a pegarte un puñetazo", cuenta uno de los vecinos que frecuentaba el edificio de la abuela, donde se cruzaba con el chaval. "No nos ha sorprendido nada la noticia del puñetazo al presidente", apostilla.

Los vecinos del barrio definen al joven como "raro" y un "chaval desequilibrado", al que los padres enviaban con la abuela cansados de su conflictividad, ya que el joven tiene otros dos hermanos más pequeños, mellizos, que tienen unos años menos.

La emprendió con los muebles

Los vecinos consultados por este diario recuerdan un incidente que fue muy comentado en el barrio y que evidencia la agresividad del joven, que según publican algunos medios locales estaría en tratamiento psicológico y tomaría medicación para controlar la ansiedad.

Tras garantizarles la confidencialidad, han contado que hace unos meses "destrozó completamente la casa de su abuela". Muebles, puertas y cristales fueron objeto de la ira del joven. Al parecer, según recuerdan, el desencadenante fue que "su madre no quiso darle 20 euros para ir en taxi al colegio, que entonces estaba en Poyo, a unos cuatro kilómetros", explican.

Tras ese último incidente, los padres volvieron a cambiarle de domicilio y dejó de vivir con la abuela. "Ella nunca contó nada al vecindario, también era muy reservada y algo rara, como el nieto. No salía demasiado", cuentan sobre la anciana fallecida.

Sin ideología

"Es un chaval que está como una chota, completamente desequilibrado", explican los que han convivido con él, desmintiendo así que tenga algún tipo de adscripción ideológica o partidista.

"¿Que es independentista porque aparece con una ikurriña? Pero si este chico no sabe ni quién es Sabino Arana. No ha leído un libro en su vida", afirman en un intento por desvincular al joven de cualquier idea política.

También niegan su relación o vinculación a las 'mareas'. "Su problema, el que tenga porque no somos psicólogos y los desconocemos, es de tipo mental y emocional. Nada más", vuelven a repetir.

Su problema, el que sea porque no somos psicólogos, es mental y emocional

"¿Le visteis cuando salía de comisaría, cómo se reía y levantaba los pulgares. Seguro que luego se puso a llorar. Es así. Tiene subidas y bajadas emocionales. No sabes qué puedes esperar", cuentan.

Sí admiten que forma parte de los ultras del Pontevedra, aunque matizan que "de un grupo recién formado, de chavalitos muy jóvenes y que rápidamente se han desvinculado de lo ocurrido", recuerda uno de los entrevistados.

De hecho, algunos de sus amigos, con los que cruzó los polémicos mensajes de whatsapp diez minutos antes de la agresión, han pedido perdón públicamente al presidente del Gobierno condenando la acción de Andrés.

A juicio de los vecinos, en el puñetazo que el joven propinó a Mariano Rajoy durante su paseo electoral se conjugan tres factores: "Tiene 17 años, las hormonas alteradas y un estado mental desequilibrado", resumen.