Logroño ha concedido la Medalla de Oro de la ciudad al escultor Daniel González Ruiz, una de las principales figuras de la escultura internacional del principios del siglo XX, fallecido en el año 1969. Una distinción que se entregará a sus familiares "a lo largo del año 2016", como ha avanzado este jueves la alcaldesa Cuca Gamarra.

El Escultor Daniel es recordado en la ciudad de Logroño a través del instituto que lleva su nombre, una calle también a él dedicada y el honor de ostentar la Medalla de Oro de La Rioja, que le fue concedida en 1990 a título póstumo, además de contar con obras suyas en varios espacios y edificios de la capital riojana.

"Pero Logroño tenía una deuda con el que fue uno de nuestros vecinos más ilustres, con sus familiares; y hoy cubrimos esa deuda con el anuncio de que le será concedida la Medalla de Oro de la ciudad", ha afirmado Gamarra, quien ha aputnado que la concesión de este galardón "supone el reconocimiento de todos los logroñeses a una gran figura de la escultura".

En concreto, como se especifica en el acuerdo de concesión de esta distinción, se valora "su contribución a la difusión exterior del arte riojano a través de su participación en proyectos internacionales, en especial en sus colaboraciones con Pablo Picasso".

La hija del Escultor Daniel, Berta González, emocionada hasta el punto de faltarle las palabras en algún momento, ha recordado la figura de su padre, desde que estudiaba en Vitoria para ser, como querían sus padres, arquitecto, "y se escapaba a las obras de la nueva catedral para ver a los escultores y otros artistas".

Un día, ha relatado, se decidió a hacer unos capiteles de barro, que vieron los arquitectos del edificio. Ese fue el punto de partida para que un joven Daniel partiera hacia París, donde, tras un comienzo difícil, "comiendo durante meses de lo que le traía un compañero que había encontrado trabajo en un restaurante", se dio a conocer como aprendiz de un pintor, y luego, ya con taller propio en Montmartre.

Trabó amistad con Picasso, sobre todo, y con otros artistas españoles con los que se reunía en el café 'Le lapin agil', hasta que un día, el pintor malagueño le echó en falta, para descubrir que llevaba días enfermo. "Le dio gripe española, que derivó en encefalitis, y, al final, en parkinson. Eso truncó su carrera muy joven", ha apuntado su hija.

Berta González se ha mostrado "muy agradecida" y "muy orgullosa" por la concesión de la Medalla a su padre, y ha aprovechado la ocasión para recordar a su madre, Ernestina, "porque, en este caso, se cumple a rajatabla eso de que tras un gran hombre hay una gran mujer".

"Ella, que además fue una gran docente, no quiso vender ninguna obra de mi padre, a pesar de que no nos sobraba el dinero, solo que fuera a instituciones y museos. Solo lamento que ahora no esté para ver este reconocimiento a mi padre", ha dicho, muy emocionada. "Estoy orgullosa de ser española, riojana, logroñesa y de ser hija de Daniel y Ernestina", ha sentenciado.

El artista.

Daniel González Ruiz nació en Cervera del Río Alhama en 1893, aunque pasó los últimos años de su vida en Logroño y aquí murió en 1969, tras una larga enfermedad que truncó muy temprano su prometedora carrera. Fue autor de numerosas obras, algunas de las cuales permanecen en la ciudad como los bustos de Gonzalo de Berceo y del Marqués de la Ensenada que están instalados en los jardines del Palacio de Gobierno de La Rioja.

Este legado es otro de los elementos que han fundamentado el otorgamiento de la Medalla de Oro. Tanto estas esculturas realizadas, como el diseño original del Monumento a la Lengua Castellana que fue ejecutado tras su fallecimiento por los escultores Félix Reyes y Ricardo González, contando con la colaboración del arquitecto Rafael Alcoceba, y que está situado en Avenida de la Paz, en la confluencia con la calle San Millán.

Fue un artista precoz que comenzó su trayectoria profesional a los 13 años en Vitoria, en el taller de escultura creado para la construcción de la nueva catedral. Un año después realiza su primer viaje a París, en la que permanecerá unos meses en periodo de formación en contacto con las vanguardias del momento. De 1914 a 1918 participa en la decoración del palacio de Telecomunicaciones de Madrid, de la fachada del Banco de España en Bilbao y del casino de Biarritz.

En 1918 emprende nuevamente viaje a París, entrando en contacto con artistas españoles allí afincados, en especial con Picasso y Zuloaga. Realiza esculturas como los bustos de Campagnola, primer tenor de la Ópera de París, y del marchante Ferro y su hija; y su autorretrato, definida como "la obra más representativa de su estética, en cuanto que combina el dominio de formas nuevas con el estudio psicológico de la etapa española".

En aquella época estrecha su relación con Picasso, que le firma en 1928 un autógrafo a modo de garantía artística a fin de que Daniel pueda obtener en España una subvención oficial para ampliar sus estudios. Es el momento de "Arrogancia", la obra favorita de Picasso, y de los bustos de Gonzalo de Berceo y del Marqués de la Ensenada. Unos años antes había realizado el mausoleo de los Hermanos Cadarso en el cementerio de Logroño, otra de sus referencias escultóricas.

En 1930 presenta su primera exposición individual en el Ateneo Riojano; y en 1931, otra en París con excelente acogida por parte de la crítica. Trabaja a partir de entonces en diversos encargos en México y España, alguno no finalizado. Avanza la enfermedad de Parkinson que le había sido detectada hacía unos años y que acaba por truncar su carrera a muy temprana edad.

Reside en Logroño de forma continuada desde 1960, falleciendo en su domicilio de la calle Marqués de la Ensenada en 1969. En 1985 el Ministerio de Cultura seleccionó varias de sus obras para la exposición "Escultura española 1900-1936"; adquiriendo el Senado un año después la cabeza en bronce del violinista Canepa, para la sala de las Comunidades Autónomas en representación de La Rioja.

El Instituto "Escultor Daniel" fue inaugurado en 1985 y en 1990 el Gobierno de La Rioja le concedió la Medalla de Oro de La Rioja. En 1991, el Museo Nacional Reina Sofía adquiere cuatro esculturas y trece dibujos de este gran artista.

Cultural Rioja ha incluido sus obras en varias muestras realizadas en estos años y en 2004, el Museo Rodin elige "Arrogancia" para una exposición sobre la revolución escultórica del siglo XX.

Vanguardia y tradición.

Como ha recordado la alcaldesa de Logroño, y en las propias palabras de Daniel, su pensamiento estético puede resumirse en este texto: "Opino que las nuevas tendencias no deben desconectarse de las tradiciones de los dogmas del arte, Quien, sintiéndose vanguardista de cualquier manifestación artística, desdeña estas tradiciones corre el riesgo de incurrir en divagaciones y devaneos tan estériles como extravagantes".

"Fue un artista con una fuerte personalidad -ha señalado Cuca Gamarra-; influenciado por el talento y la creatividad arrolladora de Picasso y de los artistas que en el momento marcaban la tendencia en el Arte pero con una manera propia de afrontar sus obras".

"La enfermedad nos privó muy pronto de nuevos trabajos -ha añadido- pero los que llegó a realizar han sido catalogados de tan alta calidad que lo han convertido en uno de los grandes de los inicios del siglo XX y por supuesto en uno de los artistas riojanos más ilustres de todos los tiempos".

"A pesar de los años, o quizá por eso, su figura no ha perdido valor sino que se ha ido engrandeciendo. Logroño, la ciudad que fue su referencia durante las largas estancias en el extranjero y en la que transcurrieron sus últimos años de vida, no lo ha olvidado. Así, la Medalla de Oro de la Ciudad, es prueba de ese reconocimiento y ese cariño por el gran escultor que fue y el gran legado que nos dejó", ha concluido la alcaldesa.

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