Sudán del Sur
Crisis humanitaria en Sudán del Sur. PABLO TOSCO / OXFAM INTERMÓN

La Comisión Europea (CE) aprobó este miércoles el presupuesto que destinará en 2016 a la ayuda humanitaria, dotado con casi 1.100 millones de euros, la mayor partida destinada hasta el momento a medidas que salvan vidas en desastres naturales y de otra naturaleza.

Se trata de una partida "inicial", señaló el Ejecutivo comunitario, que adopta esta cifra "récord" en un momento en que las necesidades humanitarias en el mundo son cada vez más grandes a raíz del creciente número de refugiados y personas desplazadas por conflictos armados, el cada vez mayor número de desastres naturales, el cambio climático y la crisis económica.

"El próximo año tendremos un presupuesto récord debido a los trágicamente elevados niveles de necesidades", indicó el comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides, en un comunicado.

La Unión europea (UE), dijo, seguirá desempeñando su papel como uno de los mayores donantes de asistencia humanitaria del mundo para asistir a los más vulnerables. No obstante, instó a otros donantes a "aumentar sus compromisos" en este sentido. "Desde la crisis de los refugiados hasta el impacto de desastres naturales, se requiere una respuesta global más fuerte", pidió.

La crisis de los refugiados

El presupuesto humanitario de la UE para 2016 servirá para hacer frente a las dimensiones externas de la crisis de los refugiados en Siria, Líbano, Jordania, Turquía, los Balcanes occidentales e Irak, pero también para ayudar a las personas afectadas por otros conflictos en Sudán del Sur y Ucrania, y aliviar las necesidades de comunidades en la región del Sahel y del Lago de Chad.

También ayudará a personas vulnerables víctimas de crisis "olvidadas", tales como los desplazados en Colombia, Birmania y Afganistán, indicó la CE.

Una prioridad de la Comisión en 2016 es la financiación humanitaria para la educación en emergencias, la cual aumenta del 1 % al 4 % del presupuesto total, cumpliendo el objetivo de la ONU.

Otras prioridades incluyen la ayuda a comunidades vulnerables para que puedan prepararse mejor ante desastres naturales recurrentes, como las del sureste asiático y mejorar la distribución de la asistencia