Una sentencia del Juzgado de Instrucción número 3 de Burgos, ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, reconoce el derecho a la jubilación anticipada a los 61 años a las personas despedidas que logren sentencias de despido improcedente y, por tanto, mejores indemnizaciones.

La Seguridad Social, haciendo una interpretación que se ha demostrado errónea mediante esta sentencia, condenaba hasta ahora a estos desempleados a esperar hasta los 63 años para jubilarse anticipadamente, según informan los Servicios Jurídicos de Comisiones Obreras.

El fallo, sin embargo, establece que el derecho a la jubilación anticipada se genera con el despido y no con la posible sentencia posterior. Teniendo en cuenta que una buena parte de los despidos nacen como objetivos, son muchos los trabajadores que podrán acogerse a la jubilación anticipada a los 61 años aunque pleiteen por sus indemnizaciones.

Tan sólo los despidos improcedentes que sean reconocidos sin mediar una sentencia judicial se verán afectados por el Real Decreto de 15 de marzo de 2015 que establece su exclusión de la jubilación anticipada a los 61 años y obliga a esperar hasta los 63 años.

Para CCOO esta sentencia "repara una injusticia muy grave hacia las personas que, teniendo una edad para poder jubilarse anticipadamente, se ven privadas de este derecho tan sólo por haber reclamado en los tribunales su despido".

El sindicato espera que sentencias como ésta sirvan para que las instrucciones de los responsables de la Seguridad Social "no vuelvan a recoger interpretaciones tan restrictivas para los derechos de los trabajadores, mientras el Gobierno regala a manos llenas las cotizaciones a las empresas".

Consulta aquí más noticias de Burgos.