Málaga, laberinto para los minusválidos

Edificios públicos, museos, calles y avenidas se convierten en una gincana diaria para quienes se mueven en silla de ruedas
Christian Vega, de la Federación de Minusválidos de Málaga, nos mostró in situ cómo los escalones impiden el acceso por la puerta principal en el Museo Picasso
Christian Vega, de la Federación de Minusválidos de Málaga, nos mostró in situ cómo los escalones impiden el acceso por la puerta principal en el Museo Picasso
Rafael Marchante
Pese a que el Ayuntamiento ha convocado un concurso para eliminar las barreras de la ciudad, la realidad es que hay infinidad de lugares en los que el movimiento y el acceso de quienes van en silla de ruedas están limitados. 20 minutos lo ha comprobado sobre el terreno. 
 
Paseo interrumpido
 
Correos: En la entrada hay escalones y no hay ninguna rampa. La silla tiene que acceder a través de un lateral o por detrás, como los paquetes.
 
Museo Picasso: Las escaleras dificultan el acceso. Una vez dentro, la visita está en parte limitada: no se puede ir a la cafetería, la biblioteca o la tienda.
 
Plaza de La Merced: Las farolas que la rodean y los coches demasiado pegados a la acera obligan a zigzaguear. Los rebajes para llegar a la calzada están deteriorados.
 
Rectorado: La Federación de Minusválidos acudió a la inauguración del edificio y, nada más llegar, se encontró con ocho hermosos escalones. Por eso puso dos quejas.
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