Luis Eduardo Aute
Aute, en el concierto en México, celebrando 50 años sobre los escenarios EFE

El cantautor español Luis Eduardo Aute celebró medio siglo como compositor y cantante en un concierto en el Auditorio Nacional de México con treinta y tres de sus mejores canciones, escogidas por sus amigos.

Ante unas 9.000 personas, Aute actualizó este 7 de diciembre algunas de sus piezas más representativas y durante dos horas y cuarenta minutos estableció una gran complicidad con la gente.

"Siempre es demasiado el tiempo (de ausencia) cuando doy un concierto en este entrañable país", dijo Aute, quien compartió experiencias de sus 50 años de carrera.

Siempre es demasiado el tiempo (de ausencia) cuando doy un concierto en este paísMe va la vida en ello, De paso y Rosas en el mar fueron las tres primeras propuestas que llegaron tras el documental Vincent y el Giraluna, una obra del también pintor Luis Eduardo Aute.

Vestido con una chaqueta negra y un pantalón vaquero azul, el cantautor tomó el micrófono siempre con la mano zurda y soltó bromas como que el concierto duraría seis horas porque él tenía unas 400 canciones escritas y pretendía cantar la mayoría.

Poco antes de llegar a la segunda hora de concierto, cuando la gente parecía hipnotizada, Aute cantó Una de dos,  lo que cambió la energía. A partir de ahí las mujeres le lanzaron piropos y algunos varones elogios.

Quizás el momento de mayor complicidad entre los mexicanos y el cantautor fue cuando Luis Eduardo entonó Al Alba solo con su voz.

Después de despedirse, Aute regresó y cantó De la sombra a la luz para cerrar con Albanta, una canción cuyo nombre salió de la idea de uno de sus hijos cuando tenía alrededor de cuatro años y escribió la palabra Albanta sin poder explicar a qué se refería.

Finalmente, Aute se abrazó a sus músicos, se inclinó ante el público y lanzó besos para cerrar uno de sus mejores conciertos en México, un país que visita con frecuencia y en el que es muy querido.

Aute cumplirá 50 años de carrera el próximo año, pero comenzó la gira antes, coincidiendo con la salida del álbum Vincent y el Giraluna, una recopilación de canciones suyas cantadas por amigos