La Guardia Civil rastrea desde el mediodía del jueves la localidad castellonense de Torreblanca, donde un supuesto miembro de ETA huyó del taxi en que viajaba al encontrarse con un control policial.

Tras la huida, el taxista se dirigió inmediatamente a los guardias para contarles lo que había sucedido. Estos inspeccionaron el interior del vehículo y encontraron una mochila en la que encontraron objetos con el anagrama de ETA y una fiambrera con seis detonadores, y dos temporizadores del tipo lapa preparados con ampolla de mercurio, informó el Ministerio de Interior.

Además, se localizó una una bolsa con cordón detonante y otra bolsa de plástico con un polvo blanco que podría ser pentrita, un explosivo que necesita de poca cantidad para un provocar un efecto devastador.

Unos 700 agentes interrogan a los vecinos de Torreblanca en busca de pistas

El presunto terrorista, que cogió el taxi en la estación de autobuses de Castellón y se dirigía a Tarragona capital, abandonó el vehículo a la carrera con la excusa de encontrarse mal cuando circulaba por la carretera N-340 en dirección Barcelona a la altura de Torreblanca.

Un helicópetero peina la zona, a donde se han desplazado unos 700 agentes para interrogar a los vecinos en busca de pistas sobre su paradero. También se han establecido controles en los accesos a las carreteras y localidades colindantes.

Puerta por puerta

Puerta por puerta, y en ocasiones con pistola en mano, los agentes han ido llamando a cada vivienda de la calle San Antonio, principal vía del municpio, por si sus habitantes habían visto "alguna cosa anormal", ha relatado un veraneante.

Además, varios perros policía han olfateado durante varias horas la explanada del hotel Miramar, donde se supone que el supuesto etarra entró tras bajarse del taxi para luego salir por la puerta de atrás. Según el conductor, se trata de un hombre de unos 3o años, 1,80 metros de altura, pelo corto y sin barba y que vestía bermudas.

Vigilancia policial

El dispositivo de búsqueda también se ha ampliado a Tarragona, ya que al aparecer el fugitivo pidió al taxista que lo llevara al casco antiguo de dicha ciudad. El conseller de Interior, Joan Saura, ha anunciado que se ha reforzado la vigilancia policial en la zona, aunque ha matizado que el hecho de que el presunto etarra se dirigiera a Tarragona "no quiere decir que el objetivo fuera atentar" en esta ciudad.

"Desde Cataluña tomaremos todas las medidas y más para evitar atentados", ha garantizado Saura, quien está convencido de que la banda terrorista planea acciones en cualquier punto de la geografía española.