Los hechos se produjeron poco antes de las cuatro de la madrugada del sábado, cuando un vecino de la zona escuchó disparos y alertó a la Policía, según relató el director del instituto. Una vez allí, los agentes localizaron al conserje del centro, y procedieron a su detención acusado de realizar "disparos al aire" con un arma de fuego.

Además, los agentes encontraron en la vivienda del conserje, situada dentro del recinto escolar, dos escopetas de caza y un rifle de gran calibre, así como munición para las tres armas, que el detenido posee con su correspondiente licencia.

La Ley establece las condiciones en que se puede realizar la práctica de tiro para caza, con la extensión de las zonas de seguridad hasta una distancia de 200 metros desde las últimas edificaciones o vallas perimetrales de los núcleos urbanos, urbanizaciones, poblados, jardines y parques de uso público y recintos deportivos.

Tras realizar las debidas diligencias policiales, el conserje quedó en libertad y ayer se incorporó a su puesto de trabajo con total normalidad. Fuentes de la Comisaría indicaron que, al producirse los disparos en un momento en el que el centro se encontraba vacío, "lo más probable" es que el incidente se quede en una falta contra el buen uso de las armas.

Investigación de la Conselleria

No obstante, según explicó el director del centro, la Conselleria de Educación ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias en que el empleado realizó los disparos al aire en el patio del instituto.

Al respecto, el director del centro explicó que el propio conserje les ha asegurado "que no tiene ningún arma" y señaló que se van a tomar "todas las medidas necesarias para que este tipo de cosas no vuelvan a ocurrir".