Réplica de la tumba de Tutankamón
Réplica exacta de la tumba de Tutankamón Khaled Elfiqi / Efe

Las autoridades egipcias están "al 90% seguras" de que tras la tumba del faraón Tutankamon se esconde una cámara secreta. Según informó el jefe del Departamento de Antigüedades egipcio, Mahmud Afifi, los primeros análisis en la tumba de Tutankamon en Luxor indican la existencia de "algo" que "podría ser una cámara vacía".

El arqueólogo Nicholas Reeves observó unas pequeñas hendiduras en los muros de la tumba, que serían una puerta sellada "Hasta ahora el resultado principal es que hay algo, aunque todavía es desconocido, detrás de la parte este del muro norte de la tumba", dijo Afifi en una conversación telefónica con Efe.

El jefe de antigüedades detalló que en un estudio anterior en la tumba de los hijos de Ramsés, el escáner mostró un resultado muy similar al obtenido en la tumba del conocido "faraón niño", y posteriormente se descubrieron cámaras ocultas detrás de su muro.

No obstante, no quiso aventurarse al advertir de que para obtener unas conclusiones fiables y definitivas "hay que esperar" al análisis de los datos, que, según el experto, serán estudiados en Japón.

¿La tumba de Nefertiti?

Por su parte, el arqueólogo Nicholas Reeves cree que los restos de Tutankamon pudieron haber sido trasladados a una cámara exterior de la que originalmente fue la tumba de la reina Nefertiti. "Parece bastante claro lo que muestra el radar tras la pared norte de la cámara funeraria", dijo Reeves en una rueda de prensa junto al ministro de Antigüedades egipcio. "Si estoy en lo cierto, es una continuación de la tumba, que terminará en otra cámara de enterramiento", agregó el arqueólogo.

Las autoridades egipcias comenzaron una serie de análisis con escáner e infrarrojos para intentar detectar si hay alguna cámara oculta tras las paredes del sepulcro de Tutankamon, tal y como sospecha el arqueólogo británico Nicholas Reeves.

Este especialista había observado unas pequeñas hendiduras en los muros del sepulcro, que corresponderían a una puerta sellada.

Según las distintas hipótesis barajadas por expertos como Reeves, los ricos muros del sepulcro del joven faraón podrían albergar la tumba de Nefertiti, la de la reina Meritatón (hija y mujer de Akenatón, padre de Tutankamon) o incluso la de la madre de Tutankamon, Kiya.

El hallazgo de la cámara de Nefertiti explicaría una de las grandes incógnitas a la que se han enfrentado los egiptólogos: por qué la tumba de Tutankamon era más pequeña que la de otros faraones y por qué tenía la forma propia de lugares de reposo reservados a las reinas egipcias. 

Análisis de datos y plan de trabajo

El ministro de Antigüedades, Mamdouh Al Damati, declaró que "hasta el momento no se ha tomado ninguna medida para trabajar dentro de la tumba del faraón de oro". Al Damati insistió en que no se decidirán los procedimientos que se tomarán "hasta que concluya el estudio de los resultados y de los detalles registrados por los aparatos de radar e infrarrojos dentro de la tumba".

Estos datos serán analizadas por el experto japonés en radares Hirokatsu Watanabe durante un mes, con el fin de desarrollar un plan para asegurarse de qué es exactamente lo que hay detrás del muro.

Al Damati explicó que dicho plan de trabajo en el interior de la tumba se anunciará inmediatamente después de que el experto concluya sus trabajos.

El jefe del departamento de Antigüedades de Luxor, Mustafa Waziri, adelantó que, a pesar de que demuestren la existencia de cámaras ocultas, bajo ningún concepto se tocarán los policromados muros de la tumba de Tutankamón.

"Hay otras vías (de acceder a la supuesta cámara oculta), podemos intentar entrar desde fuera o desde las cámaras laterales, pero jamás se tocará la cámara (funeraria) de Tutankamón", remarcó entonces Waziri.

"Mediante los trabajos de investigación y los descubrimientos es posible desvelar uno de los mayores y más importantes descubrimientos de la arqueología", subrayó el ministro.

Breve reinado

Tutankamon reinó brevemente durante el siglo XIV a.C (desde 1336 a 1327 a. C.), siendo aún muy joven, y falleció repentinamente.

Su tumba, descubierta por el arqueólogo británico Howard Carter en 1922, contenía un tesoro intacto de incalculable valor, custodiado en el Museo Egipcio de El Cairo y que, junto a su sepulcro, son de las atracciones turísticas más visitadas de Egipto.