LE DÉPART, 2014
Una de las fotos del italo-suizo Christian Tagliavini, que  reconstruye con detalle y a mano los ambientes de los libros de Julio Verne © CHRISTIAN TAGLIAVINI, VOYAGES EXTRAORDINAIRES

Uno de los prologuistas de Viajes extraordinarios —la titánica serie de 54 novelas a la que Julio Verne dedicó casi toda su vida— definió la colección como un recorrido "por los mundos conocidos y desconocidos" con la finalidad de "resumir todos los conocimientos geográficos, geológicos, físicos y astronómicos acumulados por la ciencia moderna y rehacer, bajo la atractiva forma que le es propia, la historia del Universo".

Podemos estar seguros que si pidiésemos al artista italo-suizo Christian Tagliavini (1971) que seleccionase una sola palabra de la ajustada descripción, la respuesta sería el infinitivo rehacer, un término que no solo lleva hacia la sensación benéfica de reparar o reponer, sino a la aventurera de volver a hacer lo que se había deshecho.

Algo más que fotografías

Durante 24 meses y ejerciendo la obsesiva perfección que lo caracteriza, Tagliavini se ha esmerado en construir una serie de 28 retablos fotográficos basados en las obras del visionario autor francés, de cuyo fallecimiento se cumplen 110 años en 2015. Llamar fotografía a cada una de las piezas de Voyages extraordinaires es faltar a la verdad.

El espectador tiene la sensación de que está dentro de los ambientes de Verne Ante cada imagen el espectador tiene la sensación de que está dentro, insertado, en los ambientes y panoramas de un autor que pareció soñar despierto y trasladar a fantásticas aventuras gran parte de la tecnología de hoy, hallazgos científicos que en su tiempo eran considerados milagros creados desde la ficción.

Un regreso al pasado desde el futuro

El trabajo de Tagliavini, un experto en la sugerencia hipotética y el guiño artístico, sigue una línea de tiempo inversa: muestra desde el presente cómo podrían ser los momentos y personajes de tres de los libros más conocidos de la serie de Verne, publicada entre 1863 y 1918: Viaje al centro de la Tierra (1864), De la Tierra a la Luna (1865) y 20.000 leguas de viaje submarino (1869). Las fotos se presentan en la galería Camera Work de Berlín del 12 de diciembre al 27 de febrero de 2016.

Admiración y pasión del artista hacia la ilimitada imaginación del escritor Las fotos, que combinan, dicen en la galería alemana, la "admiración y la pasión" del artista hacia el poder de ilimitada imaginación del escritor, no se quedan en el mero homenaje, sino que pretenden "conectar" de manera precisa con los ambientes, personajes y peripecias de las novelas. Obsesivo hasta el límite, Tagliavini recorrió Europa durante dos años buscando vestuario, decorado y modelos para ambientar con exacto realismo las obras del siglo XIX.

Buscó en persona materiales

Con la dedicación de un coleccionista, el fotógrafo —que prefiere ser considerado un artesano que fabrica escenográficamente cada imagen— buscó en persona materiales del siglo XIX, desde elementos de vestuario hasta muebles y accesorios, para rediseñar los ambientes descritos por Verne y recrear a los personajes.

Camisas, trajes, pantalones y chaquetas son de la época "Estudio la complexión de las personas y la estética de la época y, como experto diseñador, reconstruyó objetos que aparecen en las novelas. Muchos de los vestidos y telas corresponden a la época: camisas, trajes, pantalones, chaquetas...", añaden los organizadores de la exposición. Antes de hacer cada foto, Tagliavani realiza un minucioso estudio previo de la luz, los volúmenes, el vestuario y los elementos de atrezzo.

Invitación a participar en un 'casting'

Al igual que en proyectos anteriores —en 1503 propuso un viaje al siglo XVI, con personajes, con nombres como Cecilia , Lucrecia o Bartolomeo, gráciles, elegantes o poderosos, pero todos ellos expresivos del orgullo del Renacimiento, y en Carte presentó una serie de naipes artísticos con referencias históricas—, el artista eligió a los modelos en la calle o mediante un proceso de casting al que invita desde su web a participar a cualquier interesado.

Astronautas retrofuturistas, pasajeros del 'Nautilius'... Cada uno de los retablos de Voyages extraordinaires presenta dos obras: un retrato de un explorador de los tres libros de Verne y una escena en la que participa. Es posible ver a astronautas con aspecto retrofuturista, pasajeros del submarino Nautilius o espeleólogas dispuestas a descender por simas volcánicas... Los retratos no tienen la intención de describir las tramas de las novelas, sino desarrollar la personalidad de cada personajes de una manera artística.

Las fotos de Tagliavani son meticulosas y cada elemento es fabricado artesanalmente a mano por el artista, un experto en el uso del papel, el cartón y la madera. También es un consumado retocador digital, pero la postproducción es solamente un añadido que tiene la misma importancia que la composición de las escenas.