La Policía Nacional ha detenido a un preso de la cárcel de Segovia por captación y adoctrinamiento de internos para Estado Islámico, según ha informado el Ministerio del Interior en una nota. Asimismo, se le atribuyen amenazas —bombas en Madrid y Barcelona— en nombre del autoproclamado líder de la organización terrorista, Abu Bakr al-Baghdadi.

Se trata del primer detenido en España relacionado con actividades de terrorismo yihadista tras los atentados del pasado día 13 en París, que causaron la muerte a 130 personas y más de 300 heridos. Según Interior, el preso, un hombre de origen marroquí de 42 años, es una "persona totalmente radicalizada" y actualmente cumple condena por delitos de violencia machista.

Los agentes de Información se han traslado a la cárcel donde el detenido cumple condena para leerle sus derechos, después de una investigación en la que se constató su implicación en actividades de adoctrinamiento y captación y de amenazas con fines terroristas. Se dirigía, según Interior, a internos cuyas condenas estaban a punto de finalizar.

Interior le considera como una persona "totalmente radicalizada"

El preso ha sido arrestado por agentes de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional en Madrid, en colaboración con la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.

Precisamente, dentro de la misma operación —Khalya— a finales de octubre esta misma Brigada detuvo a otros dos presos como supuestos autores del envío, también en nombre del Estado Islámico, de una carta al PP en la que amenazaban a dirigentes del partido, como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y advertían de la colocación de bombas en Madrid y Barcelona.

La misiva fue remitida a la sede del PP a nombre de Esperanza Aguirre, presidenta de este partido en la Comunidad de Madrid.

La carta, escrita en árabe y en español, fue redactada por dos presos, uno de ellos de origen ceutí, cuando coincidieron en la cárcel de Segovia y ambos fueron arrestados en este centro penitenciario y en el del Puerto de Santa María (Cádiz), acusados de un delito de amenazas con fines terroristas.

En declaraciones en Barcelona, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha dicho que la detención "acredita la eficacia del Plan de lucha contra la radicalización violenta que se desarrolla también en el seno de las prisiones", así como en "internet y centros de culto", donde "se producen fundamentalmente los procesos de radicalización".

Fernández Díaz ha detallado que el detenido es una persona "fuertemente radicalizada ya" y cuya "misión era radicalizar y captar a personas en la prisión a punto de cumplir condena, para que, ya en libertad y en el exterior, llevaran a cabo las actividades correspondientes".