El helicóptero que se estrelló en Móstoles con el líder del PP, Mariano Rajoy, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a bordo, el 1 de diciembre de 2005, volaba con 159 kilos de sobrepeso y su piloto apenas llevaba cuatro días pilotando el aparato.

El informe de Aviación Civil, dependiente de Fomento, concluye que el accidente se produjo por un exceso de peso junto a una mala elección de la zona de despegue –la plaza de toros de Móstoles (Madrid)- que produjo, unido al fuerte viento, una pérdida de efectividad del rotor de cola.

94 horas de vuelo

El informe considera probado que el helicóptero, un Bell 206 L4T, despegó con una carga de 2.222 kilos, 159 más del peso máximo autorizado. Además, su piloto sólo tenía una experiencia de 94 horas en este tipo de aeronave.

Nervioso por llevar a políticos
El piloto al mando estaba cubriendo una suplencia del comandante titular de las Brigadas Especiales de Seguridad Ciudadana de Madrid (BESCAM), y fue designado para este servicio con el objeto de realizar horas de vuelo, ya que su habilitación para este modelo de helicóptero estaba a punto de caducar.


El piloto implicado fue informado esa misma mañana de que tendría que realizar un vuelo de transporte de personalidades. El informe señala que pudo afectar a su comportamiento la relevancia que implicaba el traslado de personalidades, con la presencia de prensa gráfica y televisión.

Ilesos tras el susto

Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre resultaron prácticamente ilesos en el aparatoso accidente que fue grabado por las cámaras de televisión que asistían a una visita de ambos a la localidad madrileña de Móstoles.

En el helicóptero, que se precipitó contra el suelo desde unos diez metros de altura nada más despegar, viajaban seis personas, entre ellas el cámara que captó el desplome.