Bomba en Saint Denis
Momento del partido Francia-Alemania en el que se escucha una de las bombas de la noche de atentados en París. YOUTUBE

Se disputaba el primer tiempo del partido amistoso entre las selecciones de Francia y Alemania en el Stade de France de Saint Denis cuando, de pronto, se escuchó claramente una gran detonación. El lateral derecho francés de la Juve Patrice Evra tenía el balón y durante unos instantes, se estremeció. Pasó el balón atrás con gesto de extrañeza mientras el público, cifrado en unas 80.000 personas, respondía a la deflagración con alegría, convencidos de que se trataba de fuegos de artificio. No sabían que era un atentado terrorista.

El presidente de la República, François Hollande, que estaba en el palco, fue avisado de éste y los otros atentados que tuvieron lugar en París, que se saldaron con más de un centenar de muertos. Hollande fue evacuado de Saint Denis en helicóptero.

El público fue conociendo lo ocurrido, mientras que los jugadores y el equipo arbitral, dirigido por el valenciano Antonio Miguel Mateu Lahoz, permanecían desconocedores de lo que estaba ocurriendo en realidad. Al acabar el partido, con victoria para Francia por 2-0, se supo todo. El público se concentró en el terreno de juego y ni a ellos ni los profesionales se les dejó salir del estadio hasta que no se dieron las condiciones necesarias de seguridad.

Una vez se abrieron las puertas, se vivieron escenas de nerviosismo. Algunos espectadores no querían regresar a París (Saint Denis es en realidad un municipio diferente a París que se encuentran a poco menos de 10 kilómetros de la capital francesa) mientras que otros, mientras salían ordenadamente del recinto, entonaron la Marsellesa en su salida.

Miedo en la selección alemana

El director deportivo de la selección alemana de fútbol, Oliver Bierhoff, describió este viernes "la gran inseguridad, miedo y consternación" reinante en el vestuario del equipo. En declaraciones a la televisión pública alemana ARD, Bierhoff describió el sentir de la selección, mientras que el entrenador, Joachim Löw, aseguraba que todos se encontraban "horrorizado y conmocionados" con los atentados.

Löw dejó claro que este viernes el resultado del partido, que se siguió jugando mientras se conocían las primeras noticias de los ataques, quedaba en segundo plano.