La silla de cartón más resistente
Sergio Vela, socio de Spein, muestra la robustez de sus sillas. R. Ruiz
«Es cómoda, funcional, se transporta plegada y aguanta tu peso sin problemas», asegura Sergio Vela mientras coloca cuatro de sus sillas de cartón bajo las ruedas de un coche de más de 800 kilos.  «Hay que colocar unas planchas de metal para que el peso se reparta», explica mientras acaba los preparativos y el toro mecánico deja el vehículo sobre las sillas.
 
El cartón cruje y se resiente, pero aguanta el peso del coche, que se mantiene en vilo sobre las sillas. «Cada una pesa algo más de 900 gramos y es capaz de soportar 535 kilos», explica Sergio. Su empresa, Spein, tiene en exclusiva la licencia para construir y comercializar estos asientos livianos y robustos.
 
La idea se gestó hace más de una década en la cabeza de un arquitecto catalán, Carlos Moreno, que nunca la puso a la venta. «Yo descubrí el invento por casualidad, mientras cenaba en casa de unos amigos», recuerda el propietario de la patente, Sergio. Fue entonces cuando la idea empezó a cobrar forma.
 
«Sirven para dar asiento en congresos, en las colas de los conciertos, para los mítines e incluso de forma individual en la playa, la piscina, el césped...», explica mientras se deja llevar por los recuerdos de los tres años de desarrollo que acumula a las espaldas.
 
El precio de la silla, que se empezará a comercializar en breve, oscila entre los 5 y los 15 euros. Aguanta la humedad, se puede decorar  e incluso existe una versión mini para niños. «Que aguanta el mismo peso», aclara Sergio.
 
El invento de la empresa zaragozana ha obtenido la medalla de oro del certamen Imaginaria y en 1995 quedó primero en el Salón de Invenciones de Ginebra.
 
El secreto está en la geometría
 
¿Cómo puede una simple silla de cartón aguantar tanto peso?, se pregunta, boquiabierto, todo el que ve el coche aparcado sobre los asientos. El secreto, según explica Sergio Vela, reside en la específica forma geométrica de la silla, que distribuye el peso sobre toda la estructura. «Si aguanta el peso de un vehículo, de sobra puede soportar el de un hombre», asegura mientras se sienta sobre el cartón. «Además, es cómoda y se adapta a la espalda», añade. Los interesados pueden obtener una información más amplia a través de la página web www.sillasdecarton.com.