Miles de personas participaron este jueves en el centro de Londres en una protesta anticapitalista convocada por el grupo Anonymous que terminó con enfrentamientos entre los manifestantes y la policía.

Participantes en la llamada "Marcha de las mil máscaras" prendieron fuego a un vehículo policial, rompieron escaparates y arrojaron objetos durante una marcha que partió de la plaza de Trafalgar y se dirigió después al Parlamento británico.

La protesta es una de las marchas que Anonymous ha convocado en todo el mundo para criticar la "austeridad, la vigilancia masiva y los abusos a los derechos humanos", según el manifiesto que publicaron los activistas en las redes sociales.

Anonymous organiza actos de protesta cada 5 de noviembre, la jornada en la que los británicos celebran la "Noche de las hogueras", que recuerda el intento del conspirador católico inglés Guy Fawkes de hacer explotar el Parlamento británico en 1605.

Policías a caballo formaron una barrera para contener a los manifestantes Ataviados con máscaras inspiradas en Fawkes, que planeó colocar pólvora bajo la Cámara de los Lores para asesinar al rey Jacobo I, a sus familiares y los parlamentarios, los manifestantes avanzaron esta noche hacia el Parlamento británico y se desviaron después de la ruta prevista.

En las pancartas que portaban se leían lemas como "Una solución: revolución", "¿De quién son las calles? Son nuestras" y "Perdonen las molestias, estamos tratando de cambiar el mundo".

Ante los disturbios que se produjeron el año pasado, cuando la policía detuvo a quince personas durante la marcha, cientos de agentes se movilizaron para custodiar a los manifestantes. El Parlamento fue además rodeado por vallas de seguridad para impedir que los activistas se acercaran al edificio.

Poco después de comenzar la marcha, un grupo de personas se separó del recorrido marcado y avanzó hacia Great George Street, donde está situada la sede del Partido Conservador británico, cuyas puertas permanecían cerradas.

Policías a caballo formaron una barrera para contener a los manifestantes, que gritaron lemas contra la austeridad y arrojaron botellas por encima de los agentes.

Tras ese incidente, la marcha se dividió en diversos grupos, uno de los cuales se dirigió a la calle comercial Conduit Street, en el exclusivo barrio de Mayfair, donde rompieron escaparates.