La cafetería de la cadena estadounidense Starbucks que estaba ubicada en la casa del emperador del conjunto de la Ciudad Prohibida, en Pekín, fue cerrado tras meses de protestas de los defensores de la cultura tradicional en China.

Según informa hoy la agencia estatal Xinhua, la dirección del conjunto histórico cerró ayer la cafetería y arrancó el logotipo, y tiene previsto ofrecer en un nuevo establecimiento una variedad más amplia de bebidas y comida "imperial".

Starbucks descartó participar en este nuevo proyecto.

Petición por blog

El pasado enero un presentador de la televisión estatal china pidió en su blog a Starbucks que sacara su cafetería de la Ciudad Prohibida.

El pasado enero un presentador de la televisión estatal china pidió en su blog a Starbucks que sacara su cafetería de la Ciudad Prohibida

 

La petición fue apoyada por medio millón de internautas chinos y en respuesta a este boicot virtual la dirección del Museo de Palacio (como se conoce al conjunto monumental) prometió pactar una solución con la cadena estadounidense antes de junio.

Incluso un parlamentario chino pidió en el plenario anual del legislativo el cierre, ya que "la cafetería americana desafiaba a la cultura tradicional china".

Un artículo de opinión publicado en el diario "Beijing Morning Post" cuestiona la tradicional cultura china de la tolerancia ante el problema que ha planteado este asunto.

"¿Por qué algunos chinos son tan hostiles hacia las compañías foráneas que acceden a lugares históricos como la Ciudad Prohibida, pero en cambio se sienten tan orgullosos cuando un empresario chino compra un aeropuerto alemán?", se pregunta el periódico en referencia a Pang Yuliang, que compró el aeropuerto alemán de Parchim en mayo.