Víctimas de la violencia machista
Víctimas de la violencia machista, algunas con caretas, en una manifestación en Madrid. @ahoramadrid / TWITTER

Decenas de miles de personas se han manifestado este sábado en Madrid en la primera gran movilización estatal contra las violencias machistas, una marcha convocada por el colectivo feminista a la que se han sumado la mayoría de los partidos políticos, sindicatos y numerosos colectivos, para pedir que la lucha contra el "terrorismo machista" sea una cuestión de Estado.

En la cabecera de la manifestación, una pancarta con el lema "contra las violencias machistas" en las cuatro lenguas oficiales sostenida por supervivientes de la violencia de género cubiertas con máscaras, como Ana (nombre ficticio) que se ha cubierto de blanco la cara porque afirma, "si no se pierden en el más absoluto anonimato, cosa que con hijos es muy difícil, en este país, las mujeres están completamente desprotegidas".

"Del imponer sale el pegar y matar", "Nos queremos vivas, basta ya", "No es moral, ni es amor, el maltrato soportar", "El machismo es un crimen contra todos", "Machismo, cobarde terrorismo", "La violencia no tiene género", "016. Denuncia el maltrato", "Nos están matando" o "Educación machista, ni a chicos ni a chicas" son algunos de los lemas de las pancartas que portaban los asistentes. Y, mientras, los asistentes han coreado "Si tocan a una, nos tocan a todas", "Disculpen las molestias, nos están asesinando", "¡No estamos todas, faltan las muertas!".

El dolor de las víctimas ha sido escenificado en una performance (Women in Black) en la que han participado alrededor de 300 mujeres. Con sus siluetas de luto riguroso, tumbadas en el suelo y el contorno de cada 'cadáver' pintado con una tiza gruesa han querido recordar a las 1.378 mujeres asesinadas por el "terrorismo machista" desde 1995.

"Del imponer sale el pegar y matar" o "Nos queremos vivas, basta ya", entre los lemas de las pancartas y carteles Un total de 380 organizaciones feministas territoriales y otras 70 estatales han convocado a esta marcha, que ha tenido como punto de partida el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Allí, los organizadores han dado lectura a un manifiesto, en el que el movimiento feminista ha pedido que se reforme la ley de 2004 de violencia de género para que la lucha y los recursos incluyan tanto la violencia que ejerce la pareja o expareja como las agresiones sexuales, el acoso sexual en el ámbito laboral o la trata con fines de explotación sexual o laboral de mujeres y niñas.

"Desde el año 1995, 1.392 mujeres han sido asesinadas por el terrorismo machista. En lo que llevamos de año, se han contabilizado 84 feminicidios y otros asesinatos de mujeres cometidos por hombres. Sólo en el verano de 2015 han sido asesinadas 37 mujeres y ocho menores a manos de sus parejas, padres o parejas de sus madres. Mujeres y menores sufren violencia patriarcal en múltiples formas y esto sólo es la punta del iceberg", dice el manifiesto, cuyos datos no coinciden con la estadística oficial del Gobierno.

Según las convocantes, cerca de 21.000 personas se han desplazado a Madrid para participar en la manifestación en en 268 autobuses y en trenes aprovechando un descuento en los billetes promovido por Renfe.

Más de cien Ayuntamientos -103 hasta el momento- han aprobado mociones con las que se comprometen contra la violencia que sufren las mujeres, entre ellos el de Madrid, que ha lucido desde este viernes la pancarta morada de esta marcha estatal contra la violencia machista del 7-N.

Apoyo de Carmena y Colau

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la de Barcelona, Ada Colau, han defendido este sábado una cultura de la paz frente a la violencia machista, un fenómeno contra el que han pedido soluciones, porque a su juicio no se puede seguir tolerando que este fenómeno contra las mujeres no tenga una "respuesta absoluta".

Estas han sido algunas de las consideraciones que han realizado las dos alcaldesas tras reunirse en el Ayuntamiento de Madrid junto a otras representantes de consistorios como el de Badalona, A Coruña y Santiago, entre otros, y que han marchado este sábado por Madrid para pedir que el "terrorismo machista" sea una cuestión de Estado.

Carmena, que ha compartido con Colau el pañuelo morado que la barcelonesa llevaba en solidaridad con las víctimas con la violencia de género, ha mostrado su deseo de que Madrid sea una ciudad de acogida y ha pedido que la marcha se convirtiese en "una fuerza imparable contra la violencia, no solamente contra la de género, sino contra cualquiera".

Por ello, ha considerado que ha llegado un momento en que "no podemos seguir tolerando" y no se debe permitir que la violencia contra las mujeres "siga siendo un fenómeno sin que haya una respuesta absoluta para acabar de una vez por todas con ella". Para Carmena, la marcha de este sábado es "un acto de concienciación, de reivindicación, exigencia y un decir que esto no puede seguir así" porque hay que acabar con esta lacra.

Por su parte, Ada Colau ha considerado la violencia machista como la más grave estructural que vive el país y ha criticado que "esté prácticamente silenciada en la agenda oficial, institucional y en las altas instancias". "Imaginemos que el mismo nivel de cifras de asesinadas y de agredidas lo sufrieran por ejemplo hombres con cargos electos: estaríamos con el país militarizado, estaríamos con el país en alerta de terrorismo seguramente y nosotros no queremos que se militarice el país", ha comentado.

Lo que Colau pretende, al igual que Carmena, es defender la cultura de la paz y que se de prioridad a lo que realmente es importante porque, a su juicio, que se asesine a mujeres cada día en España y no se esté haciendo nada desde las instituciones supone que algo no se está haciendo bien.

Colau, tras valorar la convocatoria de la marcha, ha lamentado que sea una vez más la ciudadanía y los colectivos de mujeres los que prácticamente sin recursos den cada día "la pelea", mientras que, en opinión de la alcaldesa catalana, las instituciones "parece que están en la luna, en marte o en otra galaxia".

Políticos y sindicatos, en un segundo plano

Detrás de la cabecera de la marcha se han situado las integrantes del movimiento feminista y el bloque estudiantil y después, una mezcla de ciudadanos particulares y representantes de la sociedad civil y los partidos políticos: Pedro Sánchez (PSOE), Alberto Garzón (IU), Pablo Iglesias (Podemos), Begoña Villacís (Ciudadanos), Andrea Levy (PP), y Andrés Herzog (UPyD), entre otros, han estado presentes.

Además de los políticos han estado representantes de los sindicatos UGT, CCOO, USO y más de cien organizaciones representativas de la sociedad civil, integradas en la Cumbre Social Estatal, desde donde se ha animado a la participación, al igual que desde distintos colectivos como el de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales.

El ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, no ha participado en la misma, pero ha mostrado este viernes su respeto a quienes asistan a esta iniciativa, cuyo propósito en líneas generales dice compartir porque "todo el mundo repudia" la violencia machista.