La española María Asunción Vitorica, herida grave en el atentado del pasado día 2 en Yemen, murió la madrugada del sábado en el hospital Al Zaura, en la capital yemení, Saná, informaron fuentes médicas de este país.

El doctor Nabil Al Yuri, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos, explicó que María Asunción falleció hacia las 03.00 hora local (12.00 GMT), doce días después de su llegada al hospital en estado grave.

Muerte cerebral

"En los últimos momentos, los órganos vitales de su cuerpo, especialmente el corazón, no funcionaban bien", dijo Al Yuri, cuyas declaraciones no han podido ser confirmadas aún por la Embajada española.

En los últimos momentos, los órganos vitales de su cuerpo, especialmente el corazón, no funcionaban bien"

Los médicos del hospital Al Zaura habían anunciado el pasado miércoles la "muerte cerebral" de la enferma tras realizar dos exámenes sobre la situación de su cerebro, analizado en Yemen.

Un tercer examen, que le fue practicado el jueves y enviado a España para su estudio, demostró, sin embargo, "poca actividad" en el cerebro.

Esta última prueba fue realizada a petición de la Embajada, así como los dos hermanos de María Asunción y el director de Relaciones Exteriores del Gobierno Vasco, Mikel y Burzako, que están en Yemen para seguir su estado.

Inconsciente desde el día 7

María Asunción había llegado al Hospital Al Zaura el mismo día del atentado, junto con otros cinco españoles heridos en el ataque, y era la única de ellos que no fue repatriada a España debido a su grave Estado.

Fue intervenida quirúrgicamente en dos ocasiones, pero los médicos decidieron no someterla a ninguna intervención más el pasado día 7 tras anunciar que estaba "muy muy grave".

Desde entonces permaneció totalmente inconsciente en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde estaba permanentemente conectada a un sistema de respiración asistida.

Su fallecimiento eleva a ocho el numero de los turistas españoles muertos en el atentado del día 2 en la provincia de Mareb, a 170 kilómetros al este de Saná, que también costó la vida a dos yemeníes y causó heridas a otros seis.

Ese ataque, que las autoridades yemeníes atribuyen a la red terrorista Al Qaeda, fue perpetrado por un suicida que empotró el coche-bomba que conducía contra la caravana en la que viajaban los turistas españoles frente al histórico templo de Mahram Balquis, en Mareb.